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Reseña #383- Azul, al borde del desasosiego

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Por Joaquín Cruzalegui

“Es curioso cómo los secretos viajan/ Empezaría a creer si fuera a sangrar/ Cielos delgados, el hombre levanta sus cadenas… Una creencia rubia, más allá, más allá del más allá/ Sin retorno, sin retorno…”. Una ruta a más de cien kilómetros por hora y la fina, finísima, voz de Bowie cantando “I’m deranged” abre el telón de lo que será “Carretera perdida” de David Lynch. Una crónica de amor, locura y muerte como pocas. Lejos de allí y cerca de acá, el amor, la locura y la muerte convergen en un libro con cimientos sentimentales en la ciudad bonaerense de Azul.

Galgo, el cuarto libro de Marcos Almada, publicado en 2015 por la Editorial Azul, se sumerge en las profundidades de una historia: el Galgo Urrutia sale de la cárcel después de 8 años encerrado y lo único que puede hacer es volver a una vida que ya no está más. Que se fue enfermando de angustia hasta dejar de existir. Que en algún lado, todavía late. Almada, editor de Alto Pogo y referente del continuo movimiento que hoy significa la literatura argentina, entrega un tomo, casi un fragmento, de una trama cotidiana con el impulso de alguien escribiendo con los sentidos.

Un hombre que carga su biografía como carga la muerte en su cuerpo: con el dolor de saberse un pobre tipo que tiene todo para perder, siempre. Hay una existencia desvalorada de este galgo que lleva a la novela a desgranarse desde el existencialismo barrial hacia el género negro de una manera lenta y aletargada. Recurso que se mueve entre diálogos y pasajes que se encastran  en la arquitectura de un relato atento de un escritor que conoce ese paño.

El Galgo Urrutia, o la sombra de lo que fue, no se desprende jamás de los hilos que lo atan a su hogar, Azul. Y con este escenario aparecen todos los componentes de cualquier comunidad: las manos envejecidas que sostienen a la “ciudad hecha pueblo”, el tabaco en el patio de su casa, los secretos guardados como dagas clavadas en el cuerpo, los amigos que están, los que ya no están y por sobre todas las cosas, la inmanencia voraz.

La historia podría repetirse en cada pueblo, ciudad o metrópolis de Buenos Aires, o mismo de Argentina, claro. es interesante pensarlo así, pero ante esta multiplicidad de opciones y de escenarios la pregunta es una: ¿Cómo salir del abismo, de la sucesión enfermiza de pálidas? ¿Yendo más allá del más allá? Fueron dos al final. Galgo, no se presenta sólo como una novela cruda y en algún momento, despiadada, sino como el punto difuso hacia el cuál las cosas tienden a dirigirse cuando la muerte está cerca.

Galgo (2015)

Autor: Marcos Almada

Editorial: Editorial Azul

Género: novela

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