Reseña #544- El portero infinito


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Cristian Maier

Miro el libro. Me acerco. Me alejo. Vuelvo a leer ciertas partes. Dudo. Lo dejo a la intemperie un par de días para ver si afloja este nudo clasificatorio, pero no afloja. Sé que el libro es bueno. Me lo dice la parte del cerebro que aloja los criterios de todo lo que leí. También me dice que es una obra extraña, que hay ciertos trazos de experimentalidad y de hilaridad particulares, que no son para todos los lectores. Aunque la risa del autor reverbere en cada una de las palabras que están ahí.

Todo eso es W o la revolución es un portero de novela, de Fernando Almirón, y también un intento de llevar al límite la forma de contar, con un  estilo extraño, grandilocuente, extravagante, sí; también es paródico y gracioso. Da con el tono de la historia, que es flexible y disparatada, que requiere un esfuerzo al lector.

Quizás la ligazón es tenue y mi propuesta es exagerada, pero termino de leer la novela y pienso en La subasta del lote 49, en tanto que la brevedad no hace a la simplificación.

Thomas Pynchon, maestro en el arte de exasperar al lector, lo logró en ese librito de apenas 180 páginas ―esto lo digo de memoria, puedo equivocarme, pero ese libro en sí es bastante flaco–, y que fue apenas un precalientamiento para lo que sería el sumun de la novela que deja a los lectores en blanco: El arcoíris de la gravedad.

Almirón no es Phynchon ―sepan disculpar la cacofonía, pero es inalterable―, eso lo sabemos todos. Pero tiende a lograr un efecto parecido. Leemos su novela porque nos atrapa. Vemos sus giros inesperados, las historias laterales, las muertes dudosas o simbólicas, la revolución incomprensible y descubrimos que en todo eso está la gracia. Y cuando se descubre a tientas el mecanismo, la risa viene sola porque es lo que hace funcionar la trama y por eso, quizás, requiere de un esfuerzo del otro lado. La broma, que abunda, no es anunciada, porque si lo fuera todo carecería de sentido.

Que Carlos, el portero y protagonista, sea al mismo tiempo el Conde Diego Beneplácito Soledad Rey, muerto-vivo ejemplar, padre de unas mellizas que agotan la temporalidad del mundo y líder de una revuelta que mancomuna a dos bandos enconados en contra de sus propias hijas, es una humorada feroz. El eje que mantiene en vilo esa risa que, dijimos, al final es el motor de la historia. Y el epicentro de ese eje es el Napoleón Bovary, el bar ignoto donde se teje y se desteje el destino de un mundo que Almirón escribió con sorna y con encanto.

W o la revolución es un portero de novela (2015)

Autor: Fernando Almirón.

Editorial: Milena Caserola.

Género: Novela.

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