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Reseña #999,999 (Alfa)- La frontera de las sensaciones

Por Gustavo Álvarez Núñez

Debo reconocer que Carlos Battilana (Paso de los Libres, Corrientes, 1964) es imbatible a la hora de titular sus libros: La demora (Siesta, 2003), Velocidad crucero (Conejos, 2014), Un western del frío (Viajero Insomne, 2015), Una mañana boreal (Club Hem, 2018) o Ramitas (Caleta Olivia, 2018). Cada uno de esos títulos es un anticipo de lo que nos espera: el avistaje de un paisaje, el rumiar de un clima, la fugacidad eterna de la naturaleza. 

Ahora bien, los lectores de Battilana sabemos además que desde hace un tiempo está tocado por la varita mágica de lo sencillo pero inefable, ese don que provoca que ciertas voces logren caminar sobre seguro, pese a que esa certezas tenga el espesor de un nido de una paloma que espera familia.

En las dos series que componen La lengua de la llanura (Caleta Olivia) nos sumergimos en un lento peregrinaje por la frontera de las sensaciones, enfrentados a situaciones agrestes, remembranzas atildadas como ocres, observaciones compasivas como fecundas. 

A través de un ojo que todo lo contempla con parsimonia y sabiduría, la primera serie –que le da nombre al texto– se inmiscuye en lo ancestral y los coletazos del viento.

En el poema “La lentitud de la tierra”, leemos:

Las piedras envejecidas

son esto: una larga

acumulación,

una ruinosa acumulación

que se separa de la vida.

En la serie “Trance”, ese ojo se convierte en una mano que busca rozar y comprender ese territorio, un horizonte que se va transformando en el voraz entramado urbano, donde el presente es un futuro esquivo. Entonces, surge un cuerpo que transita los condicionamientos de su propia finitud y que se abraza a ese hálito de esperanza inexpugnable como especie. Ahora somos un oído atento a las derivas y devenires posibles.

En el poema “El fin”, leemos:

No es que haya

símbolos

ni aceitadas correspondencias

entre las cosas. Nada

más alejado de lo real.

Es que la lluvia

los rayos

los relámpagos blancos

entre las nubes

traen un recuerdo

de algo que nos afecta (…)

Entre muchos de los versos que sobresalen a lo largo de La lengua de la llanura, me quedo con: “Hacemos una hoguera como si se tratara de una lengua compartida”.

La lengua de la llanura (2021)

Autor: Carlos Battilana

Editorial: Caleta Olivia

Género: Poesía

Complemento circunstancial sonoro:

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