Reseña #748- E pur si muove


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Por Maro Vidal Varela

Si acaso una de las funciones de la literatura -en tanto experiencia artística- es tomar partido acerca de los paradigmas que atraviesa la sociedad, tal vez, dentro de la literatura infantil y juvenil, algunos temas se mantengan soterrados largo tiempo, quizá porque los objetos culturales para la infancia se encuentran fuertemente condicionados por la psicología evolutiva y la educación en “valores” más que por el hecho literario en sí. Sin embargo, el mundo sigue moviéndose. Temas como la identidad recobran su presencia en las artes en tiempos de globalización y posverdad. La literatura, vuelve a dar cuenta de ello, y en el caso de la identidad de género, como en todos aquellos tópicos que rosan la sexualidad, esa presencia se mueve más lento dentro de la literatura infantil y juvenil.

Ha habido en los ´70 un empuje a través de los libros militantes: esa literatura activamente comprometida con la promoción de valores. Libros construidos alrededor de una preocupación explicita y extraliteraria, con temas como la paridad de género o el rechazo a la discriminación racial. Libros que se valen de un fuerte componente didáctico donde las otras funciones de la literatura quedan un poco relegadas. En ellos, suelen mostrarse arquetipos extremos poniendo en valor modelos nuevos y dejando afuera otros mundos posibles de ser narrados. La ruptura está puesta en el mensaje y no en el hecho artístico. Sin embargo, aparecen algunos libros que abordan temas muy resistidos como la identidad sexual y tratan de construir sentido desde la poética narrativa tanto en lo visual como en la palabra escrita. Es el caso de La historia de Julia, la niña que tenía sombra de niño de Christian Bruel y Anne Bozellec. El énfasis puesto en la ilustración hiperrealista en blanco y negro, y el color sólo en los espacios tipográficos, refuerza en este libro álbum el contraste entre lo que se dice y lo que se siente. Lo que se ve y su sombra. El desfasaje entre la idea de lo femenino y lo masculino ligado al sexo y el mosaico cultural de identidades de género que se construyen a partir de variables sociales, culturales, ideológicas, psicológicas; de la forma de ver y habitar el mundo.

La historia de Julia, la niña que tenía sombra de niño habla de un descubrimiento, el de la identidad como un proceso personal, único e inalienable. Y ese es el eco que deja este libro -por encima de lo que Francisco Gutiérrez Carbajo denomina deformación pedagogizante-  esta historia deja abierta una pluralidad de significaciones. Pero habrá que esperar, porque en temas de identidad de género, e pur si muove, pero más lento. La primera edición de este libro es de 1976, cuarenta y dos años atrás.

Otros Títulos infantiles con está temática: Niñez trans de Valeria Pavan; Mariposas Libres de Gabriela Mansilla, ambos por Ediciones UNGS

La historia de Julia, la niña que tenía sombra de niño (2018)

Autores: Christian Bruel y Anne Bozellec

Editorial: Calibroscopio

Género: literatura Infantil

 

Complemento circunstancial musical:

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