Reseña #612- Llega una invasión alienígena para aprovechar los descuentos navideños en electrodomésticos 1


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Por Juanci Laborda Claverie

Solitarios y Manadas de Maximiliano Castro se trata de un libro extraño, desde la ciencia ficción (como género predominante) aborda temas cercanos y dudas existenciales que competen a la humanidad entera. Al respecto, Eduardo Goligorsky sostenía que la ciencia ficción era la forma idónea para expresar los ideales de un nuevo humanismo y realizar críticas sociales. Tal como dice Luciano Lamberti en el prólogo: que alguien camine hasta un bar, se siente y pida un café: eso es lo raro, eso es literatura fantástica.

En los momentos en que los relatos se apartan de la ciencia ficción para acercarse al realismo, se adivina la formación como terapeuta del autor, donde los personajes adquieren una dimensión emocional profunda que los hace empatizar con cualquier lector.

ESCALA: se trata de un poema donde el autor desde la descripción de un zoom expone la infinitud del universo, la insignificancia del espacio que ocupa el cuerpo humano en él y el ciclo de la renovación universal.

INFORME CAPTADO POR UNA SONDA: se trata de un relato armado desde un recurso común, como es el diario de un visitante intergaláctico en el planeta Tierra, pero con un enfoque nuevo: Castro no emite juicios de valor, sino que interpela al lector a definir cómo está la raza humana en cuestiones de índole filosófica y de integración, explicando además esa cuestión tan argentina como es el arraigo a un club de fútbol.

VIDA DE UN LECTOR: Se tratan de dos historias encerradas en una sola. La primera, que puede pasar desapercibida, es la de J. P. Forns, un aspirante a escritor que en busca de perfeccionar su pluma intenta estudiar la naturaleza humana, y qué función cumple para ésta el arte. Se percibe de entrada que el protagonista es un personaje carente de emociones que concibe a la escritura como el mero acto burgués de presumir del buen vocabulario y su poder de observación, prescindiendo del lado lúdico de ésta y de una empiria que lo hubiera llevado hasta el momento inicial de la narración. La segunda historia bajo este mismo título es la vida cotidiana de todos los personajes del pueblo que se irán cruzando con J. P. Forns. Se tratan de una docena de pequeñas joyas escondidas dentro del relato y que harán de su lectura un momento sumamente placentero.

SOLUCIONES INCONSCIENTES: impulsado por su familia, y luego de la condena social que produjo que se difundieran imágenes suyas junto a perros muertos, un hombre decide pedir ayuda psicológica. En terapia indagará en su historia familiar en busca de qué sucesos pudieron haber iniciado su patología.

UNA EXEGESIS: no se trata de un relato fácil de leer por la maraña de significados que se conjugan en la historia. Es el típico cuento para recomendarle al lector que disfruta de las historias cripticas. Los protagonistas experimentan un sueño colaborativo, y cual si fuera una infinita red neuronal. La conciencia y la vida de todos los seres que habitan este mundo están conectadas entre sí. En el pasaje del desmembramiento de la hormiga negra se alcanza el momento literario más alto del relato.

Tal vez, como dice una frase del cuento: tal vez la vida se justifica a sí misma.

LA MUERTE NO ES LO QUE PARECE: los avances tecnológicos actuales en materia de salud (nanotecnología, trasplantes, etc.) han dejado al humano al borde de vencer a la muerte. Castro juega en este relato con la posibilidad de alcanzar la vida infinita y reflexiona sobre para qué necesita el humano ganarle a su propia finitud.

NO CONOCERÉ A MI MADRE: la mejor prueba de la potencia narrativa de Castro. En una curva, una mujer embarazada tiene un lapsus que la lleva a revivir desde una óptica muy singular —y que prueba la genialidad del autor— todas las circunstancias que rodearon al momento de su nacimiento.

RECONOCIMIENTO: ¿Qué es lo que hace que al momento de conocer a alguien sepamos que esa persona será importante la vida de uno? Así le sucede al protagonista al conocer a Lucía (La Hechicera, en claro homenaje a otra musa de nuestra literatura), a quien al verla por primera vez lo inundan ganas de llorar. A lo largo del relato iremos indagando en la alocada personalidad de ella, en su extraña historia de vida y la particular relación con su tío Víctor, y viendo cómo crece una tensión sexual “de alguna manera resuelta”.

Se puede decir que el relato, desde la voz del protagonista, tiene un cierre abrupto, pero por ello humano: las personas (aconsejadas por los psicoanalistas) cambiamos las sabrosas incógnitas por las mansas certezas.

MANADA: Psicografía precisa de la primer noche post separación de Mauro, donde alternará picos de euforia y nostalgia acompañado de una fauna bastante particular. Es en relatos como este donde Castro deja ver su formación como terapeuta puesta a disposición de la creación literaria.

Solitarios y manadas (2017)

Autor: Maximiliano Castro

Editorial: Borde Perdido

Género: cuentos


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