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Reseña #249- Pueblo chico, niña grande

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Por Coni Valente

El pueblo de los ritos macabros es la quinta novela de este autor oriundo de Tornquist. Creería que es fan absoluto de Stephen King y no solo por el subgénero en el que se especializa. Al menos, no solamente.

La historia es siniestra. Son 502 páginas que ya desde el comienzo anticipan lo fatídico y meten al lector en el ambiente propicio para sentir miedo. De principio a fin, por el nivel de detalle y los bien construidos diálogos, esta historia es sumamente visual. Tiene frases que vaticinan el terror funcionando como esas típicas transiciones de las películas filmadas en base a libros de Stephen King (“un pájaro chillo en la quietud de la hora de la siesta” o “una risa desmañada, malintencionada, como una melodía macabra que se colaba sin permiso”).
La trama podría resumirse así: una mujer llega a un pueblo (Cacique Otchen) a vivir con su hija luego de casarse con un estanciero y veterinario del lugar. La adolescente es quien cuenta esta historia que empieza siendo la de su adaptación a la nueva vida y el pasaje por la difícil etapa de la adolescencia, pero todo se tiñe de negro cuando una sucesión de asesinatos convulsiona a la comunidad, y entonces Romina, nuestra pequeña detective, sigue las pistas hasta los posibles sospechosos.
La voz del relato tiene solo trece años y no es un dato menor. Arriesgarse a tener una protagonista mujer y casi niña es un desafío para la escritura y al mismo tiempo es una complejidad que Chaija resuelve exitosamente ya que se aleja del cliché que dice que las mujeres siempre son las que gritan horrorizadas ante las más funestas escenas. Aquí, una pequeña jovencita se pone al frente de los misteriosos sucesos y se adentra en la oscuridad aunque este plagada de monstruos. En este punto debo decir que me llamo particularmente la atención las palabras, acciones y actitudes en general, con las que Chaija envuelve a su personaje central ya que se muestra como alguien un poco más entrado en años.
En el libro, todo comienza relativamente tranquilo y muchos de los capítulos iniciales se centran en contarnos ese pueblo, esas personas, esos acontecimientos desde la mente de una muchacha que se halla en transición. Claro está que al tiempo que los extraños acontecimientos comienzan a sucederse, Romina elucubra diversas hipótesis y Chaija nos embadurna con pinceladas de un misterio sutil que deja caer con frases dudosas que nos meten entre miedo y curiosidad.
Página tras página, la trama va in crescendo y queda en evidencia la experticia del escritor para pintar cada toma. Uno lee y se introduce en una película en la que cuando todo parece normalizarse, nos azota el terror nuevamente. El pueblo de los ritos macabros es una novela que tiene buen ritmo, la cadencia justa para su fácil lectura, atrapa pero sin asfixiar y al mismo tiempo aunque se trata de misteriosos asesinatos, nunca se aleja demasiado de esa vida cotidiana vista a través de los ojos de una nena. Ese es el mayor acierto, a mi criterio, de esta historia: lograr entremezclar el horror en la cotidianeidad y mostrarnos una perspectiva completamente diferente ya que un narrador adulto jamás habría podido ser tan genuino a la hora de contar.
Por otro lado, supongo que todas las personas que escriben, en el fondo, son un poco autorreferenciales y Patricio no escapa a mi teoría: Cacique Otchen es un poblado muy similar a como podría describirse Tornquist (lugar donde el autor se crió), la protagonista es bahiense (Bahía Blanca es donde el autor vive en la actualidad) y dice cosas como “A mí no me causaba gracia eso de los sustos, nunca entendí como podía haber personas adeptas a cosas tan sádicas como las películas de terror, tampoco podía entender cómo podía haber personas que hicieran filmes de ese género o que escribieran novelas de esas porquerías”.

Al final, ¿importa si se resuelven los asesinatos?, ¿urge saber qué se esconde detrás de esos macabros episodios? Un poco sí, pero diría que, tal vez, si bien esos homicidios son el hilo conductor no significa la verdadera historia, porque lo más real es lo que le pasa a Romina con todo lo que ocurre y la forma en que ella encara esos avatares. Entonces, me pregunto: ¿y si en realidad lo que Patricio Chaija nos acerca con este libro es ese extraño mundo de una simple muchacha en medio de la que, por excelencia, es la etapa más conflictiva de un ser humano? ¿Y si el cuento de miedo es solo secundario y la verdadera esencia de esta historia es entender como una chica en un pueblo perdido del sur de la Pcia de Buenos Aires vive sus circunstancias y todo ese embrollo que es convertirse en “alguien” pasando por enamoramientos, odios, traiciones, dudas, inseguridades y todo eso que significa atravesar el fin de la niñez para empezar a delinearse como lo más parecido a lo que uno será de adulto?
Los fantásticos episodios que ocurren alrededor de nuestra jovencita puede que no sean más que contexto y entonces lo que realmente importa, al final, es ella y el camino hacia su madurez.

 

El pueblo de los ritos macabros (2015)

Autor: Patricio Chaija

Editorial: Simurg

Género: novela

 

Un comentario

  1. Leo Leo

    Ya está. A buscarlo. Gracias Coni!

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