Reseña #534- Cuentos desbordados


19349272_10211916860829378_602123900_o (1)

Por Julián Lucero

Andrea Cuello crea un compendio de miserias y desgracias humanas, tan verosímiles y a la vuelta de la esquina, que parecen materializarse y reflotar vivencias: chismes de barrio, anécdotas e historias que caracterizan a un lugar. Pobres Diablos, demuestra que muchos escritores prefieren trabajar sobre lugares oscuros, sobre lo que es insoportable de enfrentar, sobre lo que nadie quiere o tiene ganas de ver.

Perdición: los Pobre Diablos ambicionan, tienen objetivos claros y pisan cabezas. En su ansiedad se encuentran asaltados, a veces, por ritos considerados paganos, que irrumpen brutalmente sobre su anhelo de superación. Entonces, la justicia trasciende a la acción directa, a la capacidad de obrar, al curso de la vida y la vida se transforma en desdicha para algunos y una sonrisa para otros.

Lluvia: los Pobres Diablos trasladan sus anhelos y reflejan egocentrismo, se dejan llevar por impulsos y resuelven situaciones que les resultan asfixiantes. Descubren que resulta mejor transitar por un afuera triste y lluvioso que plegarse en el encierro seco y muerto de la soledad.

Plan de carnaval: los Pobres Diablos, traman, se sumergen en situaciones complicadas para poder dejar atrás  sus presentes desoladores. En esa organización comprometen a otros;  cegados por sus objetivos, se convierten en artífices y destructores de lo que consideraron que podía ser una salida.

Fantasma: los Pobres Diablos descubren el lado siniestro y snuff de las personas que aman. En su senescencia, rememoran el sufrimiento ajeno; repletos de incertidumbre, prefieren dormir, morir y terminar con todo.

La astilla: los Pobres Diablos llevan vidas normales y se encuentran asaltados por raptos de locura en los que cometen actos brutales. Entonces, todo lo que vivieron, su identidad, se aísla hasta quedar reducida a ese momento en el que actuaron desquiciados.

Desgarro: los Pobres Diablos son obsesivos. Tragan sus miserias, las degluten sin importar su aspereza. Adquieren hábitos enfermizos y desagradables hasta transformarse en monstruos que desconfían de su propia naturaleza.

Flores de lana: los Pobres Diablos recorren nostálgicos, trastabillando su pasado y deciden permanecer ahí, donde se sintieron seguros y fueron felices.

Los relatos de Andrea cuello  tienen la dinámica de algunas novelas policiales, en las que se plantean historias paralelas que parecen no tener relación alguna y que se funden en un final tan impecable como inesperado. Sus personajes sufren desbordados. Desean dejar de ver sufrir o solo quieren hacer sufrir. Estos aspectos me recordaron,  gratamente,  a la obra de Marisa Grinstein Mujeres asesinas.  Pobres Diablos fue escrito para lectores que gustan de ver la oscuridad, los sabores amargos, ácidos, insoportables del hastío de la vida misma.

Pobres Diablos (2015)

Autora: Andrea Cuello

Editorial: Textos Intrusos

Género: cuentos

         

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *