Reseña #51- De historias breves y sorpresas


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Por Janice Winkler

Muchas veces, en conversaciones de lectores, se debate si gustan más las novelas, los poemas o los cuentos. No sé si estarán de acuerdo, a mí me pasó varias veces en el último tiempo. Así como en la infancia —lo veo en mis alumnos— sale mucho si River o Boca, o si los padres votan a tal o cual candidato político, a los adultos también nos gusta definir ante los demás el territorio de nuestras preferencias. Esta semana, por ejemplo, charlé con un fanático de la novela y detractor del cuento y la poesía, y con un fanático del cuento, detractor de nada, simplemente ferviente “disfrutante” de la narrativa breve.

De cuentos voy a hablar. Específicamente, de los cuentos que componen A vos no te gustaba el blues, el primer libro publicado de Hernán Dardes. Son cuarenta, son cortos —de entre una y tres páginas — y, a través de historias que parecen pequeñas, cruzan temas que pueden alcanzar la cabeza y el cuerpo de cualquier lector.

En el epílogo a su libro Trasnoche, el autor Pablo De Santis dice que, mientras que la novela —que exige horas o días de lectura — cuenta el cambio que sufre una mínima parte del mundo: un hombre o una mujer, el cuento —que se lee en un rato — muestra cómo cambia el mundo entero; y para explicar su punto, cita al autor inglés Gilbert K. Chesterton: “Una cosa puede comprobarse como exacta en el teatro de juguete: que al reducir la escala de los acontecimientos se pueden introducir acontecimientos mucho mayores. Por ser pequeño, podría representar fácilmente el terremoto de Jamaica. Porque es pequeño podría representar fácilmente el día del Juicio Final”. Por su parte, la guionista y docente Luisa Irene Ickowicz, en su En tiempos breves, nos invita a estar atentos y no confundir la brevedad temporal de una historia como un objetivo o un límite, sino que “lo corto” es una consecuencia de la historia que se quiere contar. Ella habla de cortometrajes, pero nosotros podemos aplicar este punto de vista al pensar las características de cualquier historia breve que, como dice Ickowicz, da cuenta de un [solo] acontecimiento que genera una transformación.

En A vos no te gustaba el blues leí varios claros ejemplos de lo universal en el cuento. En Jueves de Feria, la ternura de la relación abuela-nieto de Juanito y Estela me conectó con la inocencia, el crecimiento, la vejez, la muerte y hasta mi propia relación con mi abuela. Winnie Mandela y A vos no te gustaba el blues logran lanzar la flecha de la soledad en la que agoniza cualquier relación trunca o separación impostergable (y en este título A vos no te gustaba el blues, que da nombre al libro, me quiero detener un momento. Una pareja que no comparte gustos musicales sin duda puede protagonizar un buen relato de decepción).

De Santis también dice, aludiendo al Teatro de juguete de Chesterton, “El cuento es un teatro de papel: un escenario apenas insinuado, unos pocos personajes, una historia que los cobija y ordena. Una vez que comienza su breve función, orienta su delicado mecanismo hacia la sorpresa. Si es un cuento fantástico, esa sorpresa buscará la inquietud o el miedo. Y en su reducido escenario el mundo habrá de cambiar bajo el gobierno de dos leyes que no cambian: las cosas no son lo que parecen y todo resulta al revés de lo planeado”.

Una sorpresa que me llevé con varios de los cuentos que componen el libro de Dardes es que, precisamente, me sorprendieron con un giro fantástico. Cuando la cosa parecía fluir por escenas absolutamente realistas, ¡plaf!, un ser de otro mundo aparece y rompe con todo lo que venías entendiendo. No creo arruinar la experiencia de los lectores si les digo que buenos ejemplos de lo fantástico en Dardes son los cuentos Una remera manchada con sangre, La gimnasia rusa, The cat is under the table y La entrevista. “¡Aaaah!”, se dibuja en una nubecita que sale de tu cabeza de lector.

En esas charlas en las que lectores apasionados alzan la bandera de su género favorito, se suele debatir si los libros de cuentos se leen de una o si el segundo cuento leído al hilo mata al anterior; si cada cuento merece su tiempo de digestión. Acá, en A vos no te gustaba el blues, Dardes nos regala cuarenta cuentos para disfrutar, en el tiempo que a cada lector le parezca atinado.

A ella no le gustaba el blues (2015)

Autor: Hernán Dardes

Editorial: Las Desenladrilladores – Milena Caserola

Género: cuentos

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