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Reseña #811- Lo que tercamente se bifurca en otro

 

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Por Pablo Méndez

El laberinto impone una doble misión: la búsqueda del camino correcto por quien por sus encrucijadas se pierda y el juego previo (su construcción) de obstaculizar el posible recorrido. Una lógica que impregna El laberinto de los otros, primer libro de cuentos de Carla Demark. Pero el título también nos indica otra cuestión a tener en cuenta: la otredad. El “otro” sartreano cuya presencia nos enturbia la vida.  En esa auscultación del mundo, la autora crea personajes donde sus decisiones permiten develar un camino incierto ante las barreras que suponen las circunstancias.

En el entramado de los  quince cuentos que componen el libro se superponen historias realistas con otras de tinte más fantástico. En ese cruce radica la conceptualización que aglomera los argumentos en pos de generar en el lector la sensación de pertenencia con lo que se cuenta. Así, situaciones cotidianas como las que sucede en “El café de la Avenida Independencia” o en “La mujer”, se funden con la exploración de los propios personajes en los pasadizos de la propia existencia. Pero también en el realismo abunda el tono que se desplaza de forma intencional del verosímil con el propósito de exacerbar situaciones bajo una forma mas delirante. El ejemplo más notorio es el del cuento “Entre las ciénagas”, una historia sobre inundación, soledad y abandono.

El circuito que se hilvana a lo largo de los argumentos bien podría expresar la demostración de la supervivencia de los personajes: pasajes donde lo fundamental  lo mundano pero imprescindible por necesario entran en escena. El cruce de límites o la mera intención de cruzarlos pareciera ser el mecanismo en el en cada cuento la libertad hace aparición, ya sea la búsqueda de ella o la privación que se tiene para conseguirla. En esa construcción los protagonistas de las historias están confeccionados para que funcionen en los escenarios que le toquen en suerte.

Los fantástico se hace presente en “El pozo” sin que contrarreste con los cuentos realistas. La motivación es la misma, reducir los límites que el destino hace operar. Amplificar las probabilidades de un mundo encomendado a modificarla vida: mandatos, abulia, monotonía, en pocas palabras, el despotismo de las circunstancias.

Para culminar, y volver a la descomposición del título del primero párrafo, no es descabellado pensar que esos otros están compuestos por esa otra que es o fue la autora. En realidad, los muchos u otros que son los escritores en general: múltiples rostros impresos en el espejo de la creación: frágil y quebradizo así como fiel e infinito.

Los laberintos de los otros (2017)

Autora: Carla Demark

Ilustradora: Agostina Demark

Editorial: Dunken

Género: cuentos

 

Complemento circunstancial musical:

Un comentario

  1. Hola! Donde lo puedo conseguir? Soy de Bernal, Gran BS Sur, Gracias!!

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