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Reseña #337- El que juega con fuego

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Por Narciso Rossi

La prolijidad narrativa de Di Marco a esta altura de su carrera es un distintivo indiscutible. Sus cuentos se enmarcan dentro de un tipo de escritura cuidada, donde nada de lo que se dice queda libre o perdido. Todo tiene un porqué que cierra las historias justo donde debe hacerse. Los dieciséis cuentos que integran La mayor astucia del demonio (Zona Borde 2016), se desplazan hacia adelante y hacia atrás entre el avance inminente del terror como género. Se puede enfrentar a Drácula, a Frankenstein y a los seres lovecraftianos en cualquier cambio de página. La obra está plagada de alusiones a seres de la mitología oscura que no es difícil rastrear, así como también se encuentran, en los nombres de algunos personajes, referentes curiosos. El logro mayor, sin embargo, es la atmósfera que el autor recrea en cada construcción. El lector revive El castillo de Otranto mientras lee “La púa del puercoespín”; Drácula, mientras lee el cuento que da título al libro, así como se siente dentro de una escena perdida de El exorcista al adentrarse en “El caso Vicky”. La frescura de lo novedoso se amolda a cierto trasfondo clásico e infaltable como soporte fundamental de la construcción de un libro exquisito. Vampiros, hombres lobos, pajarracos infernales y monstruos espantosos en cuentos terroríficos de quien sabe jugar con fuego.

Tanto en “Una misión” como en “La púa del puercoespín”, las voces infantiles que cuentan las historias pertenecen a dos personajes con el mismo nombre: Marcelito. Niños perturbados que, a través de sus miradas bajitas y claramente atravesadas por la fantasía de la escritura, recrean situaciones que parecen casi anecdóticas. Sobre este punto es importante señalar que Di Marco se maneja con un amplio registro narrativo, algo que ya demostró con Victoria entre las sombras. Ningún cuento es igual o parecido a otro. No solamente desde lo que se cuenta sino también desde la profundidad del cómo. Las estrategias utilizadas se aplican para cada caso con aguda precisión. Lo que queda un poco alejado de todo este comprendido organizativo es la utilización de palabras anacrónicas que, por momentos, pueden alejar al lector del texto, sobre todo cuando sucede desde la propia boca de los personajes y no ya desde el narrador. Se revela un trabajo cuidado por mantener los diálogos frescos pero no siempre se consigue.

Los cuentos cortos suelen ser los más desconcertantes. “Fin de curso” juega con una narración sincera que no es para nada inocente. Se trata de un cuento breve en el que se debe descubrir quién es el verdadero hombre detrás de la cortina. “Más allá del ventanal” y “Morir en casa, morir despacio”, además de provocar miedo producen angustia. El lector se queda con sensación extraña y sumamente incómoda. El impacto directo hace que el golpe sea contundente. Di Marco no deja tiempo para el mareo. Sus historias se leen una detrás de la otra y hasta el final.

La mayor astucia del demonio (2016)

Autor: Marcelo Di Marco

Editorial: Zona Borde

Género: cuento

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