Reseña #207 – Hay otras Furias pero todas caben en esta


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Por Pablo Martinez Burkett

A principios de 2014 y para el segmento “Los escritores recomiendan” del blog del dramaturgo y director teatral Mauro Yakimiuk, exhortaba a la lectura del libro Desfile de Fenómenos, de Nahuel Fernández Etlis (el autor, 2012) comentando que era una colección de “estampas de seres dislocados que sobreviven en la ciudad de la furia”.

Poco más de dos años después leo este UNIVERSOS DESPIADADOS (Nova, 2015) y tengo la sensación de que aquella furia externa fue contaminando con su virus destructor a cada átomo en los personajes que se dejan vivir en los diez cuentos y un poema que integran este volumen, para convertirlo en una continuada sesión de crueldad y miserias sin resquicio para la piedad ni la claudicación.

Abre el juego con “Frutti di mare”. No hace falta ser un devoto de Cthuluh para valorar este homenaje a Lovecraft. La ferocidad de la historia está retratada con un lenguaje de una intensa poesía. En “Valle inquietante” se aborda las consecuencias de un complejo corporal dismórfico llevado a un extremo. En “Suspensión de la realidad”, casi que es una profecía de lo cotidiano, vemos hasta qué extremos puede llegar el aislamiento que padecemos en esta matrix perversa. Con “Agente Stoupakis” transitamos por una Buenos Aires distópica, anómala, muy ciberpunk, donde hasta el sexo es otra forma admisible de violencia. En “Carnívora”, la voraz plantita del título se llama Priscila pero seguro que usted tuvo una que se llamaba Carla o Fernando (y hasta me animo a conjeturar que pese a todo, sigue coleccionando…). En “Amadeo” asistimos a las peripecias que conlleva tener un hermanito con otras capacidades, muy otras. En “El día del librero” llegamos al punto de hervor del proceso de descomposición y atestiguamos un aquelarre de ira sin cuartel. En “Defectuoso”, el allanamiento de la identidad ya es definitivo y Centinelas, Subyugados y Descomunales son los engranajes de un mundo letalmente mecanizado. En “Convivencia” nos horada la sensación de un uroboros inclemente. En “El Club” (hay una deliciosa intertextualidad con Desfile de fenómenos) la locura, el sadismo sin culpa, el sexo y la barbarie ya no tienen límites. Finalmente, el poema épico “Profecía”, traducido del galés y encontrado en el cuaderno de la hija de siete años, nos deja con la esperanza de un limpio final, un nuevo comienzo, sin veneno ni bestias vergonzantes. Ojalá y así sea.

Leer, leer, leer. Preguntarse hasta dónde va a llegar. Saberlo y aún así, seguir leyendo con una avidez malsana. Nahuel tiene una escritura adictiva y a la vez catártica. Te corroe el alma pero al mismo tiempo te redime. Somos esos fenómenos crueles y despiadados que pululan por un universo hostil e innecesario. Felizmente no estamos solos.

Universos despiadados (2015)

Autor: Nahuel Fernández Etlis

Editorial: Nova

Género: cuentos

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