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Reseña #915- Relatos sobre la marginalidad y la violencia de género

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Por Julián Álvarez Sansone

A través del libro La Reina de los Corchos la autora Irma Gerch le da visibilidad a varios de los problemas sociales que padecen los niños, niñas y adolescentes de las clases bajas.  El libro de Gerch narra en primera persona, a través de una niña que protagoniza todos los capítulos, distintos episodios que cristalizan la exclusión social de la época, entre el dramatismo y la ternura.

El libro permite entender también que la pobreza y la marginalidad no son simplemente no tener dinero, son engranajes complejos que abarcan otros aspectos como la falta de contención familiar, la exclusión, el maltrato, la discriminación, la falta de vivienda digna y el asinamiento, en pocas palabras, las variables de la pobreza.

La narración de la obra es por momentos muy descriptiva  en los primeros relatos, y por momentos ágil y vibrante en los últimos. A lo largo del libro se percibe la inocencia y la ingenuidad de la protagonista principal: una niña que va creciendo con el tiempo en un contexto socioeconómico desfavorable, y un ambiente familiar de maltrato.

En los primeros relatos se percibe como temática la migración interurbana de la época, ya que se menciona el traslado desde la  Corrientes natal hasta el nuevo destino en la zona sur del Gran Buenos Aires, en Wilde para más tarde mudarse a San Fernando. Sobre la familia, la narradora pone en evidencia la falta de comunicación y el tipo de vínculo que sostiene con ellos a lo largo de la historia.

A través de este personaje femenino se advierte la manipulación de los hombres, el maltrato infantil y el abuso sexual, una temática que está presente en varios relatos.  Por ejemplo, en el relato titulado «La torta de chocolate» aparece una escena donde la protagonista narra: «…antes de atraerme hacia él de espaldas para que me sentara sobre sus piernas, vi un pedazo de piel que asomaba por el pantalón que se había desabrochado» (página 19). También, en el relato llamado «Odulio«, la personaje principal relata otra escena de abuso infantil cuando menciona que: «Cuando los recién casados vinieron de la fiesta, yo estaba atenta y trataba de oír algo, aunque fingía dormir. Se encerraron en la habitación y no se escuchó ni un ruido hasta las dos de la madrugada. Fue justo a esa hora que Odulio me despertó con brusquedad, y muy excitado, me pidió que le dejara hacer ´eso´ que Mari no quería, mientras me acariciaba y se acostaba a mi lado. Al darme cuenta de lo que pasaba, me defendí como pude, diciéndole que se fuera, que le iba a contar a Doña Tota, y dándole rodillazos; pero lo que realmente me salvó fue que Mari lo llamó arrepentida y dispuesta a cumplir con su rol y con sus obligaciones maritales«.

El abuso infantil también se percibe en el relato llamado «El representante», en el cual la protagonista narra que un hombre que se hace pasar por representante de actores y actrices jóvenes estiró la mano derecha y la apoyó en mi cabeza. Después, de un solo movimiento suave pero firme, me hizo inclinar hacia su regazo donde ya había dejado al descubierto sus partes. Me dio un asco tremendo y, levantando velozmente la cabeza, le dije que no haría nada, que estaba ahí porque quería dar un paseo en auto (…) me volvió a pedir que lo besara allí abajo pero me negué.

En el relato «Los ricos, el paseo», se describe una escena donde un personaje masculino lleva  a la protagonista principal a pasear en auto y la narradora menciona que él dijo que tenía diecinueve años y sabía cómo tratar a las negritas como yo, a las que les gustaba hacerse rogar antes de darse el gusto.  Así, refleja mediante este relato  la discriminación y el maltrato que padecían (o padecen) las mujeres de clase baja por parte de algunos individuos de otras clases sociales. 

Cabe destacar que, a través de los relatos, esta obra de Gerch intensifica de alguna manera las desigualdades de clase y por sobre todo, de género. Se percibe la violencia sexual, violencia física, violencia simbólica, violencia psicológica y violencia económica y hasta violencia obstétrica. En cierto punto, esta última tipología de violencia se ve reflejada crudamente en el relato llamado «Aborto», en donde una amiga de la personaje principal se realiza un aborto clandestino y cuenta que  casi se muere; le comenzaron los dolores de pronto  y ni pudo llegar hasta la cama; quedó tirada en el suelo de la casa que Pedro estaba construyendo (…). Solo atinaba a hacer fuerza porque tenía la sensación de querer ir al baño. Y tanta fuerza hizo que se le desprendió el embarazo y cuando pensó que solo iba a despedir sangre resultó que salió un bulto con forma de bebé que estaba unido al cordón umbilical.

En síntesis, esta obra de Irma Gerch se compone de relatos que se entrelazan como las piezas de un rompecabezas didáctico que nos enseña cómo es la vida en los márgenes de la sociedad, cómo es crecer siendo vulnerable, cómo es crecer siendo una niña pobre en una sociedad machista y patriarcal.  Sus relatos no sólo permiten ilustrar los hechos naturalizados de violencia contra la mujer que muchas niñas percibían a mediados del siglo pasado, sino que también permiten reflexionar sobre los problemas sociales que aún persisten en nuestra sociedad: la falta de oportunidades, la violencia de género, el abuso y el maltrato infantil. 

La reina de los corchos (2015)

Autora: Irma Gerch

Género: relatos

 

 

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