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Reseña #514- El límite borroso entre el problema y la solución

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Por Hernán Domínguez Nimo

Estás sentado. Esperás, algo, alguien, no sabés bien qué…

De pronto ponen una silla justo enfrente. Él sujeto amaga a sentarse pero a último momento decide pararse encima y empieza a declamar, un predicador del fin del mundo, un pastor que da su sermón aunque no tiene rebaño alguno y no quiere seguidores, los atrae solo para escupirles en la cara, los convierte a su secta solo para hacer que se suiciden luego.

Así es enfrentarse a Magistral. Un desafío constante.

Un desafío a la lengua (castellana), con el anuncio de su muerte a los cuatro vientos, con el amago de neologismos (al estilo de la Naranja Mecánica) que demuestran su obsolescencia.

Un desafío del profesórdido al lector, al bardólatra y al probador de venenos, porque este autor está por encima de todos, de los demás escritores (y es que él no lo es), de los lectores, incluso de esa lengua que lo vio nacer.

Rubén Martín Giráldez habla de Magistral como de algo ya publicado, y de esa manera se adelanta a todos, argumentando contra sus detractores antes de que existan, contra sus admiradores antes de que se atrevan a serlo. “Quien eleva Magistral a la categoría de vulgata automática se equivoca tanto como quien la devalúa, pero más se equivoca quien la compara con otra cosa que no sea Magistral”. Mediante este juego de citar una crítica que ya se despachó sobre su libro (proclama, libelo o pasquín) llamado Magistral, se llama así mismo inclasificable y goza con ello, pues no quiere ser comparable a nada. Y lo consigue.
Por favor, señor reseñador, haga su trabajo, díganos, ¿qué es Magistral? ¿Ficción, ensayo? La gente quiere saber…

¿Ficción? Somos testigos de este desdoblamiento en la obra, de la ficción del Magistral publicado que habla de sí mismo… Mas dice el autor: “Para ser sinceros, no sé contar una historia, lo mío es más bien elaborar comentarios sobre el límite borroso entre problema y solución”.

¿Ensayo? Por qué no… Cuando parece que todo se reduce a un metalibro, el autor cae en la idolatría de otro autor, descubre otro escrito, el único que lo supera (cuando él se creía insuperable). Notable (North) American Women, de Ben Marcus. “El libro que devoró la fe en mi talento”.

Pero Magistral no reniega de sus orígenes. Jamás de los jamases. E incluso cuando hable elogiosamente de otro libro, lo hará de manera autorreferencial. Todo se define en relación a sí mismo. En oposición al mundo entero. Porque si de algo no se puede acusar a Magistral, en ningún párrafo, en la elección (invención) de ninguna palabra, es de tibieza de espíritu.

Magistral (2016)
Autor: Rubén Martín Giráldez
Editorial: Jekyll & Jill
Género: novela

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