Reseña #737- El agua dentro mí



dondelagua

 

Por Valentina Vidal

Don del agua, originalmente editado por Gárgola en 2011 y por Evaristo a principios de este año, de Tatiana Goransky, comienza en su prólogo con la leyenda de Saulito, quien tiene el don del agua por saber manejar las artes de la rabdomancia, esto es detectar los cambios del electromagnetismo a través del movimiento espontáneo de ramas o varas y así encontrar agua en tierras aparentemente áridas, para poder establecer allí comunidades y sembraderos. Saulito, un albino de baja estatura encuentra lo que busca debajo de la Reserva Nacional el Leoncito y cobra por eso un buen dinero. Al poco tiempo conoce a la mujer de sus sueños y la lleva a vivir a Buenos Aires, donde tienen dos hijos que también son llamados por el agua. Y es acá donde comienza la historia de ellos.

La estructura de la novela novela está dividida por los diarios del Capitán, uno de los hijos de Saulito, por Buzo, su hermano, y por los apuntes de la periodista e investigadora Luisa Blumes.

El Capitán se embarca en “El Reparo Candoroso” con su tripulación y parte hacia la búsqueda de un tesoro hundido en las profundidades del mar, y escribe en su bitácora las dificultades a las que se ven enfrentando a medida que pasan los días de navegación. Estos diarios, serán entregados a su hermano Buzo, el día del velorio del Capitán:

“El hermano de Buzo fue comido por un tiburón. Le explican que fue en aguas abiertas durante el último día de su travesía. Había conquistado la respiración acuática natural, pero había fracasado en la búsqueda del tesoro. A Buzo le entregan el Diario de Navegación, el último cuaderno privado y le dan un apretón de manos característico.” “Vistió su mejor traje de gala: neoprene negro con galones plateados, antiparras de acero inoxidables y patas de rana haciendo juego (nada de eso podía ser sumergido, todo era un atuendo ceremonial). El velorio fue en una pileta bien cuidada de catorce metros de profundidad, ubicada en la Asociación de Buceo Internacional del Barrio de Núñez.”

Pero a medida que Buzo comienza a leer los diarios, descubre que no todo es como le contaron y decide emprender él mismo su propia búsqueda del tesoro y vengar a su hermano.

Los apuntes y conclusiones de Luisa Blumes investigan estas dos líneas que tratan de develar el misterio de la embarcación, mientras acompañamos la lectura de Buzo sobre los diarios de su hermano y un fragmento de Oat, el hijo del príncipe negro que estaba entre la tripulación y que trató de ayudar al Capitán, metiéndonos en un universo marítimo, donde el verdadero tesoro es la sabiduría de la respiración acuática natural, que se trata de respirar bajo el agua sin ningún tipo de accesorio que lo ayude y al que había logrado dominar justo un día antes de su muerte.

En un clima de aventuras, la prosa de Goransky se maneja con soltura y delicadeza por los diferentes tonos que cada voz requiere. Incluso por momentos pareciéramos estar dentro de una película de Wes Anderson y por otros, en el Moby Dick de Herman Melville, pero lo que es seguro es que el universo de cada uno de esos mundos es rico en imágenes e información. Las notas al pie y las referencias a Jacques Cousteau, son parte de la narración y se alimentan mutuamente entre cada historia. Nada está librado al azar en el Don del agua, donde los lazos familiares son labradores del destino y cada párrafo detalla con minuciosa precisión un efecto dominó que desemboca en un desenlace potente e inesperado. 

El Don del agua es una mamushka, donde las capas literarias conforman un engranaje aceitados, mientras el agua y su elegancia cristalina se nos va metiendo en la piel, pero también su furia y su pasión, porque si algo podemos decir de esta novela, es la pasión con la que está escrita y eso es más que razón suficiente para entrar en ella. 

Fábulas, crónicas, profecías, bitácoras de viaje y supersticiones, todo confluye en el Don del agua, una novela que tiene la peculiar cualidad de lograr una prosa distinguida en un mundo acostumbrado a leer en tiempo real y que casi no se deja llevar por uno de los géneros más puros de la literatura: el de las aventuras.

 

Don del agua (2018)

Autora: Tatiana Goransky

Editorial: Evaristo

Género: novela

 

Complemento circunstancial musical:

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