Skip to content

Reseña #287- Deontología del amor

img-20161025-wa0002

“El tango es un sentimiento triste que se baila”

Enrique Santos Discépolo

Por Miguel Vilche

El choque entre las ciencias duras y las blandas es un interesante caldo de cultivo para batallas encarnizadas en la arena epistemológica. Los amantes de la ortodoxia y las matemáticas, de lo concreto y finito, suelen tratar en forma peyorativa a los que se empeñan en buscar metodologías y marcos teóricos rígidos para las ciencias sociales. En ese marco, se agradecen las participaciones de exégetas brillantes como Martín Kohan, trazando líneas teóricas interesantes, elaborando complejas gramáticas en variables que se presentan a priori abstractas o relativas.

Con Ojos Brujos, Fábulas de amor en la cultura de masas, se esfuerza con este mismo rigor científico para desasnar uno de los conceptos más laxos y abstractos que existen y ponen los pelos de punta a académicos de ambos bandos: el amor.

Cuando todo hacía suponer que no se podía construir una categorización de semejante concepto, este estudio acerca de las letras de los boleros y los tangos suena más a una hipótesis acerca de los sentimientos en general (¿acaso el amor no los nuclea a todos, incluso al odio?) que a un descule de estos géneros en sí, tan expertos en sentimientos que entregan una clasificación sesuda y para nada irracional sobre el amor y sus derivados. Y lo hace con estilo, de manera interesante y hasta nostálgica, quizás porque se impone esa metodología para un objeto de estudio como es la cultura de masas.

El análisis no solo es interpretativo, es semántico, tal la profundidad hasta donde excava el autor con sus ansias de desentrañar semejantes misterios milenarios. Después de todo, la canción también es un relato, con escenarios, situaciones y personajes, poesía en estado lírico, entonces no es descabellado pensar que sus escritos formulados a flor de piel puedan ser el motor ideal para desentrañar un esquema. Las referencias al pie de página brindan toda la información necesaria para saciar cualquier inquietud musical, pero también sigue la idea de dotar al texto de una estética académica y vaya que lo merece. “La cultura de masas dispondría, entonces, un diccionario y una gramática de la sentimentalidad”, dice en sus primeras páginas, dando por sentado que ciertas generalizaciones son meramente configuraciones de esas mismas estructuras masivas. Kohan sabe de qué se trata la cultura popular y lo demuestra bajando hasta la misma vereda donde los compositores relataron sus vivencias.

El texto trata de escaparle a los estereotipos, casi una empresa utópica si nos atenemos a la elección de los dos objetos de estudio, tan gustosos de construir arquetipos; pero la pericia del autor logra el ejercicio ideal entre desentrañar y fijar categorías, abrir y cerrar, bascular entre la generalización y la particularización con la dinámica ideal que requiere un análisis narrativo. Una especie de hermenéutica del bolero y el tango, interpretando sus textos con pasión, desnudando intenciones y efectos gracias a las descripciones de una sociedad rebosante figuras muy estáticas, de formas sociales conservadoras y tradicionales, y por lo tanto, repetitivas y mensurables, pero que, a pesar de todo, cuentan como todo va mutando, como nada permanece estático.

Es un largo viaje a través de las historias de amor clásicas en el caso de los boleros, un recorrido que llena los ojos de imágenes y los oídos de armonías que prácticamente te obligan a ir a googlearlas para saber si suenan como las imaginas. Con el tango, las coplas barriales desmenuzan relaciones de todo tipo, las del zaguán, las familiares con la vieja y el viejo, las del arrabal con los amigos y los mozos del bar. Todas las secuencias comunes del romanticismo se clasifican en categorías sesudamente descritas, como si Kohan además de científico fuera un gurú de las relaciones humanas. Pero también se viste de psicólogo, de sociólogo, de antropólogo, de semiólogo y hasta deja un espacio para el misticismo, para poder profundizar hasta la médula espinal de estos discursos tan arraigados en la cultura.   

“Porque en las canciones las palabras, eso que dicen, lo están haciendo también”.

Ojos Brujos, Fábulas de amor en la cultura de masas (2016)

Autor: Martín Kohan

Editorial: Ediciones Godot

Género: ensayo

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *