Reseña #728- Lo que el renunciamiento nos depara


45184919_174375906832810_5988199835382054912_n

 

                                                                                                               

                                                                                                                 Condemnation, why?

Because my duty

Was always to beauty

That was my crime

Condemnation”, Depeche Mode

Por Pablo Méndez

La condena del restaurador (Del Nuevo Extremo, 2018) de Cezilla Lontrato se suma a la extensa lista de libros de terror de cepa nacional. El género goza de la atención de la crítica y la fidelidad de los lectores desde hace varios años. No solo por el desembarco en editoriales multinacionales de autores practicantes del género, como es el caso de Mariana Enriquez o Luciano Lamberti, además porque otros autores, como Horacio Convertini y Ricardo Romero, han tocado temas como los zombies o el vampirismo, otorgándole un peso existencial a las tramas por sobre los efectismos estereotipados de la literatura de terror. Es de hacer notar la importancia de proyectos como la Colección Pelos de Punta, la editorial La Otra Gemela o Santa Guadaña que se suman a la ya clásica Muerte Muertos a la hora de crear un muestrario de nuevos autores especializados de el arte de asustar. Es así como Cezilla Lontrato se incorpora a una cadena que lejos de oxidarse mantiene con fuerza la tensión de sus eslabones.

La condena del restaurador cuenta la historia de Tanner Davis, un restaurador de muebles y objetos que el día de su cumpleaños número treinta recibe una maldición que ha perseguido a su familia desde siempre. Entre la apatía y el convencimiento, el protagonista atraviesa la narración tratando de desentrañar el misterio con el propósito de cortar con la condena que no solo lo tiene a él como víctima.

La decisión de la autora de utilizar un registro con modismos propios de las traducciones de libros de terror extranjero, provoca que los lectores se acerquen con mayor atención a un libro que promueve los efectos de autores extranjeros como Stephen King o Shirley Jackson. Es así como geográficamente sitúa la trama en la sureña oscuridad donde también se desarrollan historias como la de Los elementales, la novela de Michael McDonwell, novela editada por La Bestia Equilátera. Quizás esa lejanía con el abanico de mitos terroríficos autóctonos es lo que provoca un sentimiento de descubrimiento aún mayor.

El libro está estructurado como debe encolumnarse una historia con pretensiones de venta. Ya estamos viejos y cansados para no decir que un libro ante todo es un producto que debe y necesita venderse. Esa conquista de la manufactura de una historia nos sella a fuego la intención de best seller que mantiene el libro a lo largo de sus páginas. Esto se fundamenta con claridad por el potencial público que arrastra el género de terror. El camino del héroe del protagonista se obstaculiza en el transcurso de la trama. Una maquinaria narrativa acentuada por la lógica cinematográfica que hoy ostentan muchas de las series del imperio del streaming.

La condena del restaurador (2018)

Autora: Cezilla Lontrato

Editorial: Del Nuevo Extremo

Género: novela

 

Complemento circunstancial musical:

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *