Reseña #386- El hombre, la dama y el niño


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Por Narciso Rossi

El hombre y el niño, el yo y el otro, el pasado y el presente, el varón y la mujer, el todo y la nada. La dicotomía es el protagonista omnipresente en todos los ángulos que componen una de las mejores novelas publicadas en el último tiempo. La de Mattio no es una historia de misterio, es de humanos, inhumanos, de mundos. Un policial rebuscado, inadaptado, original. Pero así como la dicotomía es la gran protagonista, hay otra cara, más cruel y cercana: la clandestinidad, que se encuentra en un barco, en un viaje, en un container. La clandestinidad que se convierte en característica de las personas.

Tres veces luz es una historia negra. Los matices que el lector encuentra están siempre teñidos por una nebulosa capa de aire rancio, mortecino, como si lo agobiante de la situación escapara de las oraciones inteligentemente armadas para saltarnos a los ojos y obnubilarnos durante un buen rato. Son dos historias paralelas, contadas por distintas voces, en distintos tiempos, en diferentes momentos. El viaje de Patrice y el niño Chuck arriba de un barco africano (sutilmente llamado Propp) con destino Rosario. Y la resolución de esa narración a través de la voz de la fiscal encargada de averiguar qué sucedió con el barco que llegó a la costa rosarina lleno de cuerpos. No hay sorpresas clásicas. La esencia de la obra reside en la doble vertiente que atraviesa esta historia de humanos, inhumanos y clandestinos.

La historia arriba del Propp resulta agobiante y agitada. La mirada del hombre sobre la vida es de una enseñanza necia hacia el niño que, harto del hambre y del dolor, parece querer entregarse a la muerte. No hay salida posible. No todavía. Están escondidos en una oscuridad desoladora y deben mantenerse así porque no hay opciones, porque no tienen nada. Todos los caminos los llevarán a lo mismo: sobrevivir o morir. La vida del chico es más dura y triste. Se fusiona con su guía solamente para no enloquecer. Mientras que la vida de la fiscal va y viene como en un constante movimiento de olas. Sus palabras son directas, provocativas y fuertes. Pero más fuerte que lo que dice es lo que piensa. El recuerdo dañino que desteje y resquebraja la historia de una vida en retrospectiva. 

Tres veces luz es, en definitiva, una mirada a lo más negro del ser. Un viaje interminable que, contado a través de múltiples miradas, resulta pasable pero que, sin embargo, no deja reflejar crudeza y muerte en una obra excepcional y ligera.

Tres veces luz (2016)

Autor: Juan Mattio

Editorial: Aquilina-Colección Negro Absoluto

Género: novela

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