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MINIATURAS- Disrupción barroca

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Por Gastón Malgieri

Una mañana, viajando por la Ruta Nacional Nro.9 hacia la ciudad de Rosario, tuve una epifanía, un déjà vu y la sensación de haberme vuelto absolutamente loco.

En la rectitud asfáltica del camino, sonaba un soundtrack inevitable en todo desplazamiento de estas carnes: un “Grandes Éxitos” de Sandro. Sí, Sandro. De América.

Cuando las cuerdas de “Porque yo te amo” retumbaron en los parlantes de las puertas del vehículo, quise pedirle a mi compañero que se detuviera. Pero no me animé a hacerlo. Teníamos tiempos e itinerarios que cumplir. Él me miró con la calma absoluta que me conecta, otra vez, con la realidad. Apoyó su mano derecha en mi pierna y me pareció oírle decir: “todo va a estar bien”. Sin embargo no movió los labios.

Por varios kilómetros, repetí en loop el tarareo mental de aquella canción, como si hubiera encontrado en su melodía una especie de registro cercano a otras músicas con las que había crecido. Una analogía rítmica impensada, hasta esa mañana.

Inmediatamente después, las imágenes de un torso masculino empapado en agua mineral que se paseaba por un loof subterráneo, se proyectaron frente a mi epifanía, ilustrándola. Desaparecieron las sierras, los asfaltos, los rayos del sol que atravesaban impunemente la refracción del parabrisas.

Siete años de psicoanálisis me han dejado el innecesario vicio de encontrarle raíz a todas las pulsiones. Mientras Sandro lamía en sus labios gitanos aquello de “(…) por ese palpitar que tiene tu mirar (…)”,  caí en la cuenta de que allí, en ese erotismos publicitario de fines de los años 80, podía rubricar las rupturas tempranas del paradigma deseoso asignado a mi género o, lo que es lo mismo, mi despertar sexual. Ése cuerpo que se arqueaba frente a una heladera “símil Siam” al ritmo de “Born, neverasked” (de Laurie Anderson, incluida en el álbum “Big Sciene”) desaparecía, y la cámara terminaba en un primer plano de un frasco negro con letras doradas.

Durante años, el Colbert Noir del anuncio de 1987, fue lo más parecido a un elixir por el que navegar con mi olfato, cuando las pieles masculinas lo transpiraban en la peatonalizada maroma de la ciudad que me vio desear.

Dejé de pensar en divanes, aromas y líquidos mineralizados para volver a los acordes: la base rítmica de “Porque yo te amo” de Sandro de América (que a su vez me recordaba al tema de Anderson utilizado en la pauta perfumera), era la raíz sudaca de aquello a lo quePemberton denominó “trip-hop”.

Envuelto en esa road movie onírica, de la que era su protagonista impensado, había caído en la cuenta de que aquel artículo publicado en Mixmag (en Junio de 1994) tenía poco de revelador. O por lo menos incurría en un error histórico. Omitía a uno de los precursores involuntarios de aquellas cadencias musicales: Sandro. De América.

Hoy, algunos psicofármacos después, correré el riesgo de pecar de delirante: la locación de este género del que Portishead, Tricky, MassiveAttack, (y tantísimos otros) fueran sus máximos exponentes a comienzos de los 90’s no fue Bristol (Inglaterra), ni sus raíces estaban en el hip-hop o el jazz norteamericano.

La primera vez que este cronista escuchó trip-hop, fue en un vinilo de 33 revoluciones por minuto, editado en 1968 y reproducido en un Wincofón de tapa acrílica. La voz, pertenecía a alguien a quien se lo llegó a comparar con Elvis Presley, nacido en Valentín Alsina, en el partido de Lanús, Provincia de Buenos Aires. Argentina.

 

 

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Gastón Malgieri, fotógrafo y escritor, nace el 6 de Septiembre de 1977, en la ciudad de Mar del Plata. Desde 2010 reside en la ciudad de Córdoba.

Ha publicado «Furia Garaje (2000); los fanzines «Estrim» y «Out» (2008); la plaquette «Porfía» (2009); la serie de relatos «Mediopelo Sidecar» (2010); y el poemario «Transversos» (2010).
Ha recibido diferentes distinciones por dichas publicaciones, entre otras: Mención Honorífica en el Primer Concurso Nac. de Cartas (Correo Argentino / Asociación Argentina de Autores – 2002); Primer Premio en la Bienal Nacional de Arte Joven Mar del Plata en el Rubro Poesía y el Segundo Premio en la Categoría Cuento (2006)
Como parte del Colectivo Literario HomoerÓtica (Puerto Rico) fue editor de la sección “Poesía” de “Ó: Antología” y participó de “La Palabra en Plaza», antesala del Festival de la Palabra que se desarrolló en la isla en Septiembre de 2012.
Parte de su trabajo fotográfico, se encuentra expuesto en el sitio que administra y mantiene, Foto Bruta
www.fotobruta.com.ar. Escribe en el sitio http://lospuertosinutiles.tumblr.com/.

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