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Reseña # 999,999 (Eta)- Entre lo ilustre y lo cotidiano: el terror

Por Sandra Gasparini

Comienza con un acto de arrojo: el protagonista se tira al vacío de un viaje al pueblo de infancia, del que fue arrebatado por la logística laboral familiar hace muchos años. Luego de separarse de su pareja, decide volver sobre sus propios pasos. De ese pasado solo recobra a un amigo que ha tenido para él un lugar crucial. Pero nada sabe en el presente de la escritura de los dos hermanos que provocaban su fascinación total y trazan la ausencia que articula todo el suspenso. El veneno siempre está al final es una novela gótica que echa a andar figuras gemelas, andróginos, personajes ambiguos y fabrica con palabras casas abandonadas, o habitadas y fuertemente codificadas por el género. Que juega con los tópicos del cine clase B, muy bien conocido por Novek, cuando relata escenas protagonizadas por estudiantes o situaciones amenazantes en recintos vedados, o busca complicidad con lectores y lectoras  a partir de otros grandes relatos cinematográficos que se mencionan, como los de Kubrick o Polanski.

Podríamos coincidir, con el autor de esta novela, en que estamos frente a un thriller alquímico. No solo porque en el orden de la representación el mundo de la alquimia se despliega, en pequeñas dosis, desde los primeros capítulos, sino porque la materia narrativa misma parece transmutarse en el alambique que funde la vida cotidiana en un pueblo ficcional de la provincia de Buenos Aires con la complejidad de los saberes de la música y el taoísmo. Imposible dar más detalles sin adelantar indicios del final, donde está el veneno: solo diré que no se trata de cualquier taoísmo, sino del alquímico. Además de las conversaciones entre personajes donde se revela una vasta y variada enciclopedia musical que va de Berlioz a Queen, y aparte de los guiños que remiten a los vínculos entre rock y ocultismo, son interesantes en sí los pasajes de los cuadernos y cartas fisgoneados por el protagonista en su búsqueda de una Verdad que lo alcanza como un destino. 

Cesary Novek también ha publicado en los últimos años, entre otros, La configuración del silencio (2018-2021), Cada día es un pájaro que se muere (2019) y Alguien te busca (2021), títulos que, antecedidos por Letra muerta, que escribiera en colaboración en 2012, lo perfilan como una voz ineludible de la narrativa gótica y de terror argentinas.

El veneno siempre está al final (2021)   

Autor: Cezary Novek

Editorial: Zona Borde

Género: Novela

Complemento circunstancial sonoro: “The Fairy Feller´s Master-Stroke”, Queen

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