Reseña #124- Eros en la política de J. C.


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De la Argentina se alejó un escritor para quien la realidad, como la imaginaba Mallarmé, debía culminar en un libro; en París nació un hombre para quien los libros deberán culminar en la realidad” Julio Cortázar Carta a Roberto Fernández Retamar 10/5/1967

Por Pocho Sabogal

Volver a Cortázar es volver, para la mayoría de los lectores argentinos, a un determinado lugar y tiempo en nuestra vida literaria. Quizás el comienzo o quizás la mitad pero nunca, el final.

En un año cargado de emociones políticas, la lectura de este ensayo-tesis es sumamente enriquecedor. Su valor indispensable, amén de las palabras de Martín Kohan, aliviana su tediosidad aparente, su vocabulario académico (la necesidad de citas a pie de página) y la cantidad de páginas per se.

Contradicción e Inegnuidad son, a mi criterio, los vectores que apuntala Orloff como parte de la casuística política de Cortázar (él mismo las confesaría para definir su posición política pasada y su presente). Sin entender negativamente estos dos conceptos, la autora rescata mucho por trabajar y releer en los textos de J.C., cartas y artículos de prensa. Aparecen muchas perlitas y entre ellas un dato interesante como por ejemplo, la incongruencia de fechas sobre el famoso primer viaje del escritor a la isla de Cuba. Cotejando cartas y bibliografía paratextual, la fecha resulta imposible de verificar y coarta debidamente el mito de las 2 etapas (una etapa apolítica, una etapa política) y todas sus implicancias.

Orloff, en este sentido, sigue la estela bibliográfica de una cuatríada de académicos: F. Jameson – Terry Eagleton – Jean Touchard – Jack Sinnigen, aunque podríamos abogar por varios más que aparecen más arriba, más abajo, más a la izquierda o más a la derecha… pensadores que complejizan la relación fiction – réalité y constatan un “inconsciente político” una trama de enervaciones neuroanales que se plasman, a pesar del escritor, los críticos y los lectores, en la materia misma de la literatura. Es decir, no existe una separación de literatura y política sino un juego de cajitas chinas que revelan u ocultan vectores de pensamiento y definiciones tajantes.

De esta manera: Desmitificar – desdramatizar – pensar – leer y leer. Premisas que recorren el ensayo y que incitan a releer ideas como “Literatura de Exilio” y la literatura argentina desde el surgimiento del Peronismo hasta nuestros días.

También se puede leer este ensayo, como las dificultades de atar Lenin con Rimbaud, las gentilezas de un pequeño burgués enamorado de las piernas de una francesa, Francine, y la épica gesta militante de una latinoamericana, cuyas palabras cargan con el erotismo de aquellas piernas del viejo mundo (al cuál J.C. jamás podrá escapar). Palabras que son armas, que son piernas en una noche donde cualquier problema se resuelve en la inacción. Problemas que se resuelven, con el relincho de una bombilla. Arrinconada, la bombilla, extensión de nuestro ser, peleando contra la yerba del fondo del mate amargo que nos devuelve la sociedad.

Me gustaría decir que Orloff lleva una tarea a contrapelo de David Viñas y Ricardo Piglia, en el sentido de reinsertar la literatura en la política, como (se) intentó J.C. Pero sería una afirmación demasiado general y de una necesidad bibliográfica interminable. Es quizás, ese humor, y ese eros cortazariano, fruto de una eterna influencia del surrealismo y la generación beat (aún no he visto un trabajo que anude esta hipótesis momentánea) que choca contra el humor crítico o mejor dicho el humor no lúdico. Cortázar como el artista total, que hace de todo un poco, o mejor dicho, de un poco un poco: un todo. Cortázar que no sabe cómo unir esa rayuela que contrapone el aleph a una aleta de axolotl. Cortázar como un gran escritor, que “como todo gran escritor en argentina, tiene los días contados” Piglia dixit. Cortázar que siempre prevalecerá en la libertad artística versus el dogmatismo revolucionario. Porque su revolución debe ser desde adentro. ¡Desdentro! Y aunar la paz es un juego de mesa mientras se escucha free jazz en una bandeja technics.

Es ahí a donde quizás más me arrimó la lectura de este ensayo. ¿Qué personaje se esconde detrás del autor? ¿Qué persona se esconde detrás del personaje? ¿Qué sociedad se esconde detrás de esa persona?

Con el peligro de enamorarse, académicamente hablando, del personaje y/o la persona y olvidar los textos que originaron esa búsqueda… Con el peligro de olvidar los cuentos de Cortázar, Rayuela, Último Round et allia. Con ese peligro encaramos este presente regalo de Orloff. ¿Podremos volver, como ella nos incita, a los textos, y releerlos en el placer y en la riqueza de sus vericuetos políticos? O ¿seremos para siempre, presos del análisis postrero de nuestras vidas que se adultecen, pierden el juego a la política porque hay quienes juegan tan bien, que pareciera que juegan otra cosa? ¿O será que no se juegan ellos, sino que nos juegan a nosotros?

¡Oh interminable mantra shreeman nayara nayara hari hari!

La construcción de lo político en Cortázar (2015)

Autora: Carolina Orloff

Editorial: Godot

Género: ensayo

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