Skip to content

Reseña #177- La nueva sensibilidad

 


 

 

 

12962644_10207857744416753_320626706_o

 

 

Por Analía Pinto

La poesía maldita –y los poetas ídem– ha pasado de moda. A pesar de que el mundo y sus maquinaciones son aún más horribles que cuando Verlaine, Baudelaire y otros tantos pretendían tajearlo a fuerza de versos inusitados, hoy día ya nadie parece transitar esa senda. De hecho, parece haber toda una nueva generación, al menos de este lado del mundo, empeñada en celebrar la vida, el mundo y sus colores. No sé si me termina de convencer esta poesía que a falta de otro nombre llamaré “sensible” (y aquí quiero expresamente diferenciarla de aquella otra que podemos llamar “sensiblera”, y que implica el fácil recurso a lo cursi, lo ñoño y lo trivial), y que también se refleja en otras áreas del arte, como la música y el dibujo. Más todavía, parece ser patrimonio de hombres sensibles porque según veo son siempre hombres (cantautores, dibujantes, poetas) quienes andan por el lado sensible de la vida y no temen demostrarlo en sus creaciones.

Así, el primer libro de Nicolás Pazos, corasangre, puede inscribirse en este sendero que, sin embargo, no rehúye la fealdad ni la estulticia del mundo, como lo demuestra el poema IX de la tercera parte del libro, cuyo epígrafe de Hunter Thompson marca el tono. El poema, además, está dirigido al propio “Janter” y denota lo que pomposamente podría llamarse la “opresión del hombre por el hombre”. Este es el único momento del libro donde la sensibilidad queda de lado y aparece una mayor crudeza: en consonancia con la advocación elegida, los versos se ensucian un poco y ya no es todo tan prístino y celebratorio como en el resto del libro.

corasangre consta de varias partes o arterias, para mantener un símil con el título, que deja abierto su significado al albedrío del lector (¿corazón + sangre? ¿coraza + sangre?): la primera arteria, “El ritmo del cuerpo”, contiene poemas amatorios, el más logrado de los cuales es “Navelar”, donde el juego tipográfico con los espacios en blanco de la página le imprime el preciso y precioso vaivén de una nave-poema en un mar atardeciente y calmo; la segunda arteria, titulada “Grietas”, muestra los distintos y fragmentados y escondidos yoes de que se compone el yo poético, tan multiforme como el “yo personal”; la tercera arteria o parte, la más lograda a mi juicio, se titula “Sangreadentro” y contiene poemas de versos muy breves (salvo los poemas VII y el ya citado IX), de corte más filosófico, con un bienvenido aire a la poesía intensa, breve y afilada de un Hugo Mujica, con finales como este: “mi cuerpo / un tren fantasma / que nunca llegará a destino”.

corasangre cuenta, además, con una “Carta al lector” del entusiasta autor, y reflexiones iniciales y finales a cargo de Cecilia Rossi y Sergio Frugoni. A diferencia de lo que suelen ser los libros de poesía, que se presentan desnudos, sin más, corasangre viene acompañado de otras voces que dan cuenta de esta nueva sensibilidad, tan alejada del malditismo que alguna vez supimos conquistar.

 

Corasangre (2014)    

Autor: Nicolás Pazos

Editorial: Viajera

Género: poesía

Un comentario

  1. Nicolás Pazos Nicolás Pazos

    Gracias por tus palabras Analía. A veces temo caer en cursilerías, es raro elegir escribir así en una época más dada a nuevas formas de poesía. Por eso, uno de mis favoritos es Gelman, quien logra conjugar ternura con terror.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *