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Reseña #19- Contame lo que quieras

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Por Psique Giallo (Noelia Casais)

Flavia Pantanelli, madre, esposa, escritora, actriz… Tiene algo que la distingue entre el resto de los cuentistas que he leído últimamente: tiene un narrador-narradora en tercera persona y de tercer género: es hombre y es mujer, es joven y está senil, es testigo y protagonista.

Flavia tiene un narrador-narradora que sabe exactamente lo que siente una teta llena de leche cuando llora un bebé y lo que siente un pene ansioso a punto de ingresar a la mujer anhelada; sabe lo que no piensa una hembra murguera si baila cuando está menstruando y lo que tiene en mente un Voyeur de pelo blanco mientras su mujer acaba con otro.

Pocas limitaciones suelen ser tan penosas como el punto de vista unívoco. Cualquiera que adore contar, sabe que un relato nunca alcanza a ser la historia. Sin embargo, Pantanelli ha encontrado la manera de abordar sus cuentos de tal forma que te hace sentir en el teatro. Estás ahí, SOS parte, SOS un espectador de algo que está pasando en vivo, SOS el receptor de los estímulos visuales, auditivos, olfativos; SOS el centro neurálgico de cada escena que llega en presente y que a la vez se bifurca en once dimensiones trazadas minuciosamente para vos, lector.

Estas virtudes son las que convierten al libro en una clase de obra que resiste cualquier clasificación estandarizada. ¿Género narrativo? Sí y no… los verbos suelen estar en presente y generan un efecto escénico, pero…  ¿Cosmovisión fantástica? Sì y no…  todos los finales son abiertos y todos los relatos rozan el misticismo, pero… ¿Cuentos eróticos? Sí y no… el sexo está presente y se siente exaltado, pero…

Creo que Flavia Pantanelli ha sido más que clara y en esa divina elocuencia radica la virtud de este libro: “Haceme lo que quieras”, nos dijo. ¿Vas a arrugar?

Haceme lo que quieras

Autor: Flavia Pantanelli

Editorial: Outsider

Género: cuento

Un comentario

  1. Noelia Noelia

    Detràs de esas cortinas estaba el bosque, y màs atràs el mar; es decir, la turbulencia. Aguante Solo Tempestad! Saludos

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