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Reseña #3- Sacrificio y redención

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Por Coni Valente

Rituales de sangre es una novela policial, con visos de thriller por toda lo cruento que envuelven algunas de sus páginas. La equilibra el costado histórico/cultural ya que sus protagonistas son judíos ortodoxos del barrio de Once. El libro no lo hace literal pero a juzgar por la mención de algunos inventos modernos como Twitter se desarrolla en la actualidad.

Es un libro de capítulos cortos, lo cual hace la lectura dinámica. Alejandro Soifer construye la historia de una forma particular: lo hace desde el final hacia el principio y de una forma anacrónica. Forma de relato poco común en las novelas, y sobre todo porque el prólogo es el desenlace mismo. Esto si bien rompe la regla tácita (y de sentido común, sobre todo) que dice que si ya sabes el final de la película antes de verla todo será un fiasco, se vuelve muy interesante el recorrido que realizan los personajes en las 336 páginas en busca de desentrañar el hecho trágico. Porque lo importante de esta historia no es el desenlace, la escena final, sino descubrir las instancias por las que atraviesan los protagonistas para terminar en el lugar que lo hacen y que el autor enuncia ya en la primera oración del libro.

La novela tiene un lenguaje directo. Con poca adjetivación el autor logra ser lo suficientemente visual como para que el lector recree las escenas que relata. Y en el medio de ese contar abre pequeños paréntesis imaginarios para pintar el perfil de cada personaje. Lo realiza en cuotas, lo cual hace que sea una forma de presentación ágil y adictiva.

La trama: un respetadísimo rabino de la comunidad judía de la rama más ortodoxa, un día de shabat decide asesinar a su familia y quitarse la vida luego, pero de una manera acorde a los rituales intrínsecos de la propia religión. La familia Waistein es una de las tantas cooptadas por la red de judíos Tikvá Zhitomir, una secta. Este episodio, sin embargo, es solo una excusa del autor para desentrañar el hermetismo más oscuro que esconden los fundamentalismos de cualquier tipo pero sobre todo religiosos. Y de cómo esos sistemas restrictivos del orden social, despiertan o adormecen rasgos humanos comunes a todos, más allá de religiones, estratos sociales y/o colectivos culturales a los que pertenezcamos. En pocas palabras, la novela trata sobre fanatismos que, exacerbados, pueden ser transformadores.

Es importante decir que Alejandro Soifer es judío, pero se autoproclama como uno “secularizado”. Y no pasa inadvertido que el tema de la religiosidad le interesa sobremanera. Quizás no tanto la religión entendida como un sistema de creencias movidas principalmente por la fe, sino como una expresión de los mandatos culturales y hasta vitales que desde la religión se pueden impartir a sus fieles. De hecho, Los Lubavitch en la Argentina, libro que Soifer publicó en 2010, y teniendo en cuenta su fascinación por los misterios de lo religioso, funcionaría como una especie de precuela de Rituales de sangre en clave documental, ya que los Lubavitch son un movimiento judío ortodoxo, muy cerrado por cierto, al que se asocia con ciertas características sectarias. Casualmente, en su primera novela, Alejandro contiene a la familia que da origen a la trama en una congregación de similares características, al menos a priori.

Todo lo relacionado con lo oculto y desconocido es atrapante, y Soifer cimenta esta idea en el argumento del relato. El análisis casi antropológico que hace el autor de este culto, resulta el puntapié inicial para estimular las ganas del lector de querer saber, averiguar los engranajes movilizadores. Esa es otra pulsión que Rituales de sangre despierta en quién decida leerla, ya que página tras página va dejando caer una terminología estrictamente perteneciente a la ortodoxia más cabal de la religión judía y desenmarañando el interior de ese maravilloso pero sofocante mundo de la fe llevada al extremo. De hecho, el libro incluye un glosario con la intención de que al lector no le sean ajenos términos como shegetz, yeshivá o berajá.

Soifer cuenta esta historia sangrienta a través de sus personajes principales con una tercera persona despegada y objetiva. En cambio, hay un personaje en el que sí utiliza la primera persona, y que es el policía encargado del proceso de la investigación del asesinato. El policía no es judío y mucho menos ortodoxo. La novela se desarrolla a través del relato de tres personajes principales: Sebastián (un profesor de literatura de poca monta que supo ser muy amigo del rabino que lleva a cabo el ritual de muerte de su familia y luego se suicida), Sheila (una jovencita, hermana de una de las víctimas, que sufre enormemente pertenecer a esa familia tan ortodoxa en la que le tocó nacer) y Quiroz (el policía que investiga la masacre). Ellos son quienes llevan adelante la tarea de reconstruir el camino de los muertos para comprender qué los ha llevado hacia ese dramático final y en ese camino crecen, y crecer significa cambiar. Algo tan estático como morir es también renacer. Y eso es lo que ocurre: la muerte de Hernán, Jaia, Mendel y Sharon (la Familia Waistein) despierta las vidas “dormidas” de quienes construyen esta historia.

Es importante decir, que si bien todos los hechos del libro son meramente de ficción, el trasfondo en el cual el autor los incrusta tiene una cercanía con la realidad e incluso, quien se interiorice un poco, o sepa de antemano algo de la historia del judaísmo, encontrará desarrolladas cuestiones históricas como por ejemplo los conocidos libelos de sangre, que no son ni más ni menos que acusaciones “calumniosas” que se les realizaba a los judíos en la Edad Media.  Y así eran señalados como los responsables de cometer ritos a imagen y semejanza de la manifestación de la Pasión de Cristo tal como la crucifixión. O bien, la vida bajo las normas del jasidismo, que es una de las ramas del judaísmo más ortodoxa y mística y también la más estricta al respecto del respeto de las leyes de la Torá y al seguimiento de los rabinos como líderes indiscutidos de todos los aspectos de la vida.

Otro punto fuerte es la mezcla de ese mundo de sombras casi detenido en el tiempo en el que viven los protagonistas, plagado de restricciones, de prohibiciones, de reglas que seguir a rajatabla, y el mundo del resto de los mortales que convivimos con facilidades de la modernidad son entremezclados con absoluta naturalidad en contextos culturalmente alejados. Pero más allá de todo este marco religioso, lo más valioso de la novela es el subyacente estudio del comportamiento humano llevado hacia los límites. En pocas palabras o en una: fanatismo. Y cómo puede ese fundamentalismo o lo opuesto, llevarnos a tomar decisiones que cambian por completo nuestras vidas, ya sea de forma material y/o espiritual. 

El libro tiene el pulso del buen suspenso y respeta la hoja de ruta del policial sin entrar en la rigidez del género. Uno comienza a descascarar lo que se esconde detrás del crimen y la construcción de los muchos caminos que se abren al leerlo. Es un libro cinematográfico. Soifer logra adentrar al lector con mucha facilidad en el submundo de una secta religiosa desde los recursos emancipados del cine y extrapolados al ámbito de la literatura.

Alejandro Soifer tiene 31 años. Formado en Letras y periodista, también es profesor de literatura y uno de sus primeros trabajos fue en la Biblioteca de la Sociedad Hebraica. Con anterioridad publicó libros de investigación como Los Lubavitch en la Argentina (Sudamericana 2010), que cabe decir fue inspiración fundamental para el libro que aquí se reseña y Que la fuerza te acompañe (Marea, 2012). Esta es su primera novela, en estos días trabaja fuertemente en la escritura de la segunda parte de esta historia y pretende convertir a Rituales de sangre en una saga.

Rituales de sangre (2014)

Autor: Alejandro Soifer

Editorial: Suma de Letras

Género: novela

6 comentarios

  1. […] Comparto una muy linda reseña que le hicieron a mi novela Rituales de sangre en la nueva revista de crítica y reseña literaria Solo Tempestad. Pasen a verla que la web vale la pena siguiendo este enlace. […]

  2. susana boaglio susana boaglio

    Muy buena reseña, clara, concreta y sobria, maxime teniendo en cuenta que la trama roza acontecimientos dolorosos y dificiles como lo son los relacionados a la intransigencia religiosa.

  3. Paola Paola

    Parece un libro atrapante, una gran novela policial con muchos secretos por descubrir. Muy completa la reseña, Felicitaciones, dan ganas de ir a comprarlo!!

  4. Mariano (POE) Mariano (POE)

    Cuando uno termina de leer una reseña debería tener claro los aspectos principales de la trama del libro en cuestión y la respuesta a la pregunta ¿vale la pena leerlo? Tras leer la reseña de Coni Valente sobre el libro de Alejandro Soifer creo que los dos objetivos se cumplen, ya que cuenta con la información indispensable sobre la novela y una valoración en función de la trama que permite tomar una decisión relativa a la lectura. En mi caso particular, me parece un tema atractivo y la reseña invita a leerlo.

  5. Fernando Fernando

    No leí nuca un libro de este autor, pero la temática es bastante atrapante. Suspenso, sectas y sacrificios que rozan las fantasías ocultas de una religión que todavía encierra muchos misterios es un combo muy atractivo. Espero tenerlo próximamente en mi biblioteca.

  6. Hans Hans

    Como alguien que tiene la oportunidad de ser conocido del autor, me senti en un dilema al momento tomar este libro y ser objetivo en lo que se refiere a si lo considereba bueno o malo, pero tengo que decir que es una lectura mas que interesante y atrayente, llevandote rapido por todl el camino que recorre, e incluso haciendo menciones a hechos historicos totalmente ajenos a mi. El libro te toma, te seduce y no podes dejarlo hasta saber como termina. Es algo que muy pocos logran de forma efectiva.

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