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Reseña #428- Cáscara de nuez

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Por Celso Lunghi

Quizás lo mejor de ser contemporáneo de otros escritores es presenciar su evolución en tiempo real. Y, en el caso de Once cáscaras (Textos Intrusos, 2016), primer libro de cuentos de Ruben Risso y segundo libro publicado, se ve una clara evolución con respecto a su novela anterior. Alejado de cierto barroquismo que caracterizaba a El jardín de los lobos (Editorial Thelema, 2015), Once cáscaras es una apuesta por un lenguaje mucho más llano, coloquial y directo, pero no por eso menos efectivo. De hecho, el efecto es el contrario: el lenguaje y la forma en la que están narrados van en perfecta armonía con cada cuento. Lo primero que cabe destacar con respecto al texto es que se trata de relatos enmarcados: deben ser leídos a partir de las condiciones que impone el prólogo. Que no se me malinterprete: se pueden leer de manera aislada pero si uno sigue el direccionamiento que se le propone al principio la lectura se disfruta el doble. Y lo segundo que cabe destacar es su filiación: Risso parece dialogar con la primera generación de escritores de terror que hubo en Argentina, con los textos que Rubén Darío publicaba en el diario La Nación, con Horacio Quiroga y, en especial, con Leopoldo Lugores. Hay atmósferas, escenarios y personajes que remiten directamente a dichos autores. Pongamos por caso el cuento “Brotan párpados”, claramente inscripto en la tradición lugoniana (si se me permite el neologismo) de relatos protagonizados por pseudoinventores que pretenden producir algo útil para la Humanidad y desembocan, lejos de eso, en el horror más absoluto: en este caso, una planta carnívora. Otra de las características de los personajes de estos relatos es que el terror se manifiesta en desesperación y angustia, es decir, que a pesar de que la mayoría están narrados en tercera (y en una tercera bastante distante y, hasta por momentos, fría), hacen foco especialmente en los sentimientos y emociones de los personajes y quizás eso colabore muchísimo en crear el clima que se pretende generar: “Al final del túnel siempre hay luces” y “El ombligo” quizás sean los mejores representantes de dicho aspecto. Combinando gran variedad de recursos y puntos de vista, Risso consigue, en síntesis, en este primer libro de cuentos, marcar un claro quiebre con su producción anterior e internarse más y más en el sendero del terror.

Ideal para leer con la luz apagada y una linterna en la mano.

Once cáscaras (2016)

Autor: Ruben Risso

Editorial: Textos Intrusos

Género: cuentos

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