Reseña #752- Come de mi, come de mi carne 1


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Por Cristian Mitelman

    Los cuentos de la escritora boliviana Giovanna Rivero constituyen una antología de universos posibles que se arman con los arpegios de una prosa intimista, plena de matices y sugerencias. Entre los variados méritos de nuestra escritora tenemos una más que lograda cercanía a la oralidad…Y es que las palabras fluyen calientes y magnéticas, como si alguien nos estuviera susurrando la historia al oído. Estamos frente a una renovada versión del fantasy: el gótico americano en versión altiplana, con sus soles de hierro que despellejan la tierra y el viento encaramado a los cerros. En el libro también se hace presente la ucronía que hace de Bolivia lo que siempre fue: el origen y la piedra ombligo de nuestro cosmos del sur. Para comerte mejor entra en las tumbas y en el vudú, juega con los límites de la vida y de la muerte, relatando en “De tu misma especie” y “Kèn Fènwa” dos experiencias de bio-poder sólo son posibles en la coordenadas de una América cuyos muertos, vivos y mutantes se entrelazan de un modo simbiótico.

    Giovanna se ha propuesto volver a contar la historia, de modo que la violencia de nuestra política aparece en la reconstrucción mítica del continente, pero esta vez la eternidad del poder  es narrada desde otro lugar del tiempo. El libro se halla en una difusa sombra que es el futuro, un futuro que ya hemos vivido y del que estamos preñados. Cuando el lector tenga la suerte de adentrarse en “La piedra y la flauta” verá el mañana de los mares contaminados de Bolivia, en una especie de paisaje lunar alocado y de singular eficacia narrativa.

    Los vampiros y los tormentos inquisitoriales retornan en “Yucu”. La locura arma y desarma el discurso en “Los dos hombres de Saulo”. Y la evanescente figura de un líder americano, pensando como una especie de patriarca infinito que deviene en holograma, espíritu y reencarnación hace su epifanía en “Pasó como un espíritu” y “Regreso”. La imagen de Evo tiene algo de la construcción de Asturias y de García Márquez, pero Giovanna, sapiente hechicera, mezcla sin inmutarse la vasta novela del barroco- presidencial con una versión hardcore de la Ciencia Ficción. Quinientos años después de los quinientos años, Evo sigue ahí, en una especie de panteísmo sexual insolado.       

    El mundo de la infancia (la otra forma decimonónica del relato mítico) se hace presente en un cuento magistral: “Perras y soldaditos”.

    Es bellísima la construcción narrativa tanto en “El hombre de la pierna” como en “Albúmina”. Este relato cierra el libro y nos lleva a la pregunta por el origen, por ese huevo cósmico que se parte y se fragmenta y es el río del devenir que nos cruza y que a la vez cruzamos. Los cuentos forman una rica unidad de sentido que se hace comarcana con la vieja sapiencia del oriente y el saber presocrático.

    Un libro preñado de universos y de tiempos cuyas tramas se funden. Adentrarse en la narrativa de Rivero es una forma de entrever el desvarío que nos ha formado y que corre en la extraña construcción de nuestra historia como nación en perpetua destrucción a medida que se inventa a sí misma entre el sueño y la pesadilla.  

Para comerte mejor (2018)

Autora: Giovanna Rivero

Editorial: Final Abierto

Género: cuento

 

Complemento circunstancial musical:


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