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Reseña fantasma- Siempre tendremos Stalingrado

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Por Nahir Antonella Corletto

“La casa en la playa va a quedar atrás, lo mismo que sus dueños y su mundo de intrigas y las noches de tormenta en que la gente muere o desaparece en las rutas”, o eso es lo que Dolores creía cuando llegó a la casa de los suegros de su hermana.

Muchas veces el pasado es más grande de lo que imaginamos, por eso debemos saber nuestra historia y la de nuestras familias para saber quiénes somos. ¿Nuestros abuelos eran héroes o villanos? ¿Sabemos sobre nosotros toda la verdad? Para pensar en todo esto, no hay mejor libro que Último verano en Stalingrado

Cintia Rogovsky deja una parte de ella en cada una de estas páginas, nos invita a la ciudad de La Plata donde nació, creció y estudió. Pone este lugar como centro de nuestra historia, donde todo comienza: un accidente que deja a Dolores con muchas dudas y completamente perdida, sin acordarse de una palabra en inglés pero con el vivo recuerdo  del pequeño Marco debajo de su cuerpo esa noche. ¿Acaso tenemos la vida asegurada? Esas reflexiones nos invitan a pensar qué difícil muchas veces se nos pone la vida y cómo nos olvidamos que vinimos a está con un propósito, del cual muchas veces nos desviamos o al menos eso dice Victor, que se roba el corazón de nuestra protagonista con sus misterios y sabiduría.

La costa argentina es testigo de cómo la persecución a los judíos sigue viva, de cómo la justicia sigue de pie en los corazones de muchas personas, de cómo las clases sociales altas se toman vacaciones con dinero manchado de sangre. «Gente que tiene poder y el que tiene poder, desde ya, tiene secretos importantes que resguardar, y el que tiene secretos importantes que resguardar tiene los medios para pagar esa protección y muchos silencios”  Y son de esos secretos de los que nadie quiere hablar, los que provocan crisis y duelen hasta los huesos.

La pérdida pero también un loco amor de  verano que no solo es conectado por  una noche de playa, un perro que agoniza, Stalingrado, sino también los accidentes que en sus vidas pasaron estos jóvenes no tan desconocidos. Nos hace reflexionar: ¿Con cuántas personas compartimos recuerdos, afectos, sentimientos o imágenes y no podemos recordarlo? Cpomo si todo fuera tan lejano pero que doliera como una herida abierta. 

Es importante remarcar cómo la autora agrega un poco de su historia, cómo es vivir siendo nieta de entrerrianos católicos por un lado y una rusa y un polaco judíos por otro. Cómo es pensar a este mundo lleno de lugares en blanco, sin respuestas y agregando sus conocimiento adquiridos en la Universidad Nacional de La Plata en Periodismo como base de su manera de escribir y relatar esta historia, a tal punto de atraparnos y querer saber más sobre estos personajes que quieren crecer, pero el pasado los atormentan, con familias en disputas y esa noche que lo cambia todo para siempre.

Por Luana Alvarado

      Último verano en Stalingrado, publicado en 2014, es el primer libro de Cintia Rogovsky.

Este nos transporta a los pensamientos de una joven mujer llamada Dolores  durante un verano en la costa argentina a principios de la década del 2000. 

Dolores, resignada luego de un accidente que casi le costó la vida, es obligada a pasar un verano con su odiosa hermana y su adinerada familia política, en una casa de playa en las costas de Villa Gessel. Allí se adentra en un mundo social totalmente nuevo, antipático y aburrido, donde no todo es tan inocente como parece y donde descubre los secretos mejor guardados de la poderosa familia anfitriona.

Un libro inspirado por la historia argentina y mundial, que ayuda a abrir los ojos hacia una realidad lejana (o no) de nuestra época, donde sale a la luz las huidas de delincuentes escondidos luego la participación activa  en  dictaduras, fascismos y exterminios, que caminaron con impunidad entre nosotros, durante décadas. 

En esta historia nos sumergimos en primera persona en los traumas y pensamientos de la protagonista y en su retorcida y amnésica mente. Donde de algún modo, a lo largo de su relato logra transmitirnos esas secuelas producidas por su previo accidente, que juegan con nuestras mentes al igual que con la de ella. Pero que gracias a las miradas de un segundo y tercer narrador que aparecen en la lectura, estos relatos se fusionan y todo encaja perfectamente como en un rompecabezas bien armado.

Aunque los personajes, pasan por situaciones poco comunes, aguantando una tragedia tras otra y desarrollándose en un entorno de muertes, accidentes, mentiras y hospitales psiquiátricos, a la vez se forma en un espacio realista, donde muchos nos vemos identificados, ¿Cuántos de nosotros nos sentimos alguna vez muy rotos y a la vez como que no encajábamos ni en nuestra propia familia? Una historia donde más de un personaje atraviesa emociones puras de los seres humanos, y aunque llevadas a un extremo, logra un fuerte sentimiento que genera que al leerlo podamos sentirlos en carne propia. 

Un relato de lectura fluida, que logra atraparnos a lo largo que pasan los episodios, con una estructura, que sin seguir un determinado patrón, permite entretenernos y dejarnos con ganas de saber que sucederá, hasta el último minuto.

 Un relato lejano al típico de cuento de hadas que cambia un poco las cosas y  nos deja con ese sabor amargo difícil de disolver.

Último verano en Stalingrado (2014)

Autora: Cintia Rogovsky

Editorial: Grupo Editorial Sur

Género: novela

Complemento circunstancial sonoro:

 

 

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