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Reseña #429- Loop de esteros virtuales

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Por Juanci Laborde Claverie
Me importan un bledo los poetas escribiéndole a cisnes o llorando sus penas de amor por una belleza frívola que mira hacia otro lado. La gente que camina por las calles (ya sean las de Santiago del Estero o cualquier otra ciudad argentina) tiene las ojeras marcadas de tanto soñar despiertos, de desvelarse por su aquí y ahora, o bien, por haber pasado toda la noche navegando en Poringa. En épocas de un mundo construido con unos y ceros aparece el primer poemario de Claudio Rojo Cesca, Fotos de mi chonga desnuda dentro de una nave espacial, un volumen de 10 poemas de una prosa real, humana y cercana. El autor tiene la capacidad de hacer que el lector abandone su rol de avistador de cisnes y colocarlo como protagonista de esta realidad virtual. Inventario. Loop con fondo de Sasha Grey: Pizza mojada escurriéndose entre los dedos, un disco de Tom Waits, una amiga que de tan buena podría ser actriz porno, y la novia de turno que se excita a medida que besa al lector y mira de reojo a un fondo de pantalla de Sasha Grey. Una autentica bomba erótica para abrir el libro. Niño intervención: Cariño en forma de Flynn Paff, y una horda de ninjas negros combatiendo en el interior de un envase de niño que ve la vida pasar por la vereda como si fuera un muñeco que baila ausente en la entrada de una gomería. Tamaño Lulú: Lejos de las princesitas Disney que tararean “…y si hacemos un muñeco…”, Lulú pide a manera de juego que a un dibujo naif de una casita se le apliquen precauciones Siglo XXI. Pronto la realidad se adueña del dibujo. Chonga: La Chonga (amante, huesito, fato) es tan linda y hace todo tan redundantemente lindo (como por ejemplo: Volar mientras garcha) que enamora al lector y uno quisiera correr la suerte del cornudo de su novio. Venimos de la heladería: ¿Cómo debe ser el helado de membrillo? El lector no lo ha probado y sin embargo éste ya se ha convertido en su sabor favorito. Uno desea convidar a todos con helado de membrillo, convidar para festejar todo lo bueno de nuestras vidas, o convidar para olvidar la penas. ¿Qué gusto tendrá? Mis 7 días con Javier: Con el hermano el lector juega a cambiar edades, tamaños y roles. En momentos del poema se llevarán tan bien que no parecerán hermanos, en otros tan mal que podrán dudar ser hijos de los mismos padres. Suficiente hidrógeno para matar a una ciudad: Quién no ha deseado ser un pájaro para sobrevolar el mundo conocido. Rojo Cesca nos advierte que es mejor desear ser un Cumulus Nimbus para así desde lo alto granizar cual bomba de hidrogeno sobre ese pedazo de ciudad que deseemos borrar del mapa. Bill Murray: Supongo que todos, alguna vez, nos hemos sentido intimidados por la mirada de un gato al tiempo que intentábamos adivinar en qué pensaba. Bill Murray, el gato con poderes telepáticos de Rojo Cesca, se vuelve personal trainer de sus procesos creativos. Maravilloso mundo pileta: Nada como correr en verano (sobre todo si uno imagina los calores del Santiago natal del autor) huyendo de un enjambre imaginario de abejas asesinas y saltar en bomba a una pileta de loma armada en el fondo del patio, esa pileta que nos salva para siempre. Fotos de mi chonga desnuda dentro de una nave espacial: Veinte años después, esa novia que sólo quería ser universitaria para tener la discografía completa de Silvio Rodríguez y usar una boina calada, nos manda fotos de ella desnuda desde el espacio exterior, desde un cielo que apenas queda un poco más allá del techo.
Fotos de mi chonga desnuda dentro de una nave espacial (2015)
Autor: Claudio Rojo Cesca
Editorial: Larvas Marcianas
Género: poesía
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