Reseña #599- La hora de la estrella


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Por Josefina Fonseca

La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida, de la joven poeta y traductora segoviana Elvira Sastre, ha llegado a la Argentina a través de la Colección Visor de Poesía de Ediciones Continente (2017). Se trata del cuarto libro de una autora que con apenas 25 años se ha convertido en un éxito de ventas en España y cuya repercusión, además de llevarla de gira por España, Estados Unidos y América Latina, le dio lugar en eventos como la Feria del Libro de Bogotá, el Festival Eñe, la Feria del Libro de Madrid y de Soria, el Festival de Narradores Orales de Segovia, el Festival Inverso y el Encuentro Internacional de Poesía Ciudad de México 2015.

Según su relato, Sastre escribió su primer poema a los doce años, abrió un blog a los quince y poco después ganó el premio de poesía “Emiliano Barral”. La joven segoviana migró a Madrid para empezar sus estudios universitarios y se insertó en el circuito cultural de la capital, rodeándose de poetas y músicos como Carlos Salem, Adriana Moragues y Diego Ojeda. En 2013 (año en que publicaba Tú la acuarela/ Yo la lírica, una edición de autor en conjunto con la ilustradora y cantautora Adriana Moragues) se grabó leyendo un poema en su cuarto y lo subió a internet. La repercusión fue tan grande que en pocos días la editorial Lapsus Calami la invitaba a publicar su primer libro de sello comercial: Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo (2013). Pocos meses después publicó Baluarte (2014) a través de Valparaíso Ediciones, editorial que publicó al año siguiente Ya nadie baila (2015), una antología que reúne poemas inéditos con algunos de los publicados en sus libros anteriores. En la actualidad trabaja además en su primera novela, que saldrá por Seix Barral.

“Empecé a escribir para confesar lo que sentía y liberarme”, dijo la autora en 2014. Esa es una de las claves de su poesía: textos confesionales que aparecen como una descarga de amor y desamor romántico, escenas íntimas y autorreferenciales que se leen como “experiencias”. “Dime, mi amor,/ que nada de esto ha sucedido”, dice el epígrafe de La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida en una suerte de advertencia de que nos enfrentaremos a fragmentos del orden de lo “real”. Como en una obra trabajada desde la circularidad, el primer verso del libro (“Quería que supieras/ que mi daño es algo que sólo elijo yo”) traza una coherencia directa –y un concepto global- con el verso final: “Este dolor, lo único que tengo,/ es lo que me recuerda que sigo viva”; una coherencia que se sostiene y se funda desde el propio título.

“A la vez clásica y contemporánea”, dice la contratapa de Benjamín Prado. Tal vez podamos asociar a clásica no sólo su concepción y finalidad estética, sino también el imaginario más tradicional que compone el universo de Sastre y relaciona el amor con pájaros, con cielos, con heridas, con espejos y con daños. Y tal vez en la definición de contemporánea encontremos la incorporación de ciertos usos coloquiales, la explicitación sexual, el recurso de que todo se conjugue como una carta de despedida dirigida al ser amado.

La pregunta que termina con todo

Me dijiste que debía

olvidar todo lo que me habías hecho

para que esto pudiera funcionar.

Y lo hice, amor, lo hice,

y olvidé también y sin querer

tu manera de acariciarme,

tu facilidad de hacerme reír,

tu esmero al limpiarme,

el amor al cuidarme,

y te olvidé a ti entre un daño

y otro,

olvidé sin querer.

Esa pregunta que termina

con todo:

¿puedes seguir enamorada de alguien

a quien has dejado de querer?

“Y me pides respuestas a mí,/ que he olvidado las preguntas”, dice la autora. Y sin embargo, su poesía sí otorga ciertas respuestas. A través de poemas narrativos que indagan en la experiencia del amor y de la desolación, Sastre alcanza la construcción de máximas o aforismos fundados en el efecto de la contraposición: “La soledad es mirar a unos ojos que no te miran”, “Que solo aquel que entiende mi silencio/ merece mi palabra”, “La única manera de vaciarse de amor/ es llenándose de silencio”, “Que la libertad también está/ en los ojos de quien te mira cuando tú ya no te ves”. Tal vez sea ese uno de los hallazgos donde pueda leerse el alto impacto de identificación que genera Sastre en sus lectores.

La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (2017)

Autora: Elvira Sastre

Editorial: Continente. Colección Visor de Poesía

Género: poesía

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