Skip to content

Reseña #357- Un (com)pinche (Ma)guey

16790871_10155016133046882_293186293_n

 

 

Por Jonás Gómez     

En el 2010 Eric Schierloh y Pablo Katchadjian fueron invitados a participar de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. La misión era representar al país, entablar diálogo con otros escritores y dar cuenta de la escena literaria argentina. Pero los autores, reconstruyendo la estadía a partir de El maguey, novela-diario de viaje editada por Club Hem a fines del 2016, le dedicaron buena parte de la energía cotidiana a vivir la porción que les tocaba habitar de México.

En las páginas se cuenta el día a día de ese viaje, en el que, con una buena cuota de humor, Schierloh y Katchadjian (en el libro nombrado como Kleist, en honor a Heinrich von Kleist, parte del grupo de escritores que instalaron el romanticismo en Alemania) almuerzan en un hotel lujoso, fantasean con el entorno, prueban la comida y las bebidas típicas de la región y se preguntan, con una dosis de culpa, si no deberían estar ejerciendo el rol de ESCRITORES (con mayúsculas) responsables de representar nuestra gran nación. En esos encuentros cotidianos los personajes-escritores desarrollan una convivencia que tiene algo de la dinámica que se producía entre Walter Matthau y Jack Lemmon: cada vez que Katchadjian está a punto de salir del ascensor Schierloh lo retiene, lo  increpa con una pregunta: ¿qué es un verso sáfico?, ¿qué es un norodnost?, ¿qué es una diáfora? Etcétera, etcétera, etcétera.

La novela-diario se recorre con agilidad. Pese a tener 200 páginas Schierloh construye capítulos breves, de prosa dinámica, pero no por eso carentes de espesor. Las referencias intertextuales son diversas (Eric es, además de escritor, traductor y editor del sello Barba de abejas) y por ahí también están las intervenciones de Katchadjian, ambos lectores de bibliotecas bien alimentadas.

Hacia el final hay una serie de reflexiones sobre la literatura, la trascendencia actual del libro como objeto en contraposición a la información que circula por otros medios (redes sociales, internet en general, televisión) con algunas preguntas de peso que ponen al nivel de la tierra ese oficio artesanal (muchas veces cargado de presupuestos y humo) de la escritura:

“Acaso se escriba, en definitiva, para darle forma a una experiencia que día a día insiste en borrarnos, y para darle forma y testimoniar de algún modo esa experiencia (mientras ocurre) en tan solo el fragmento de una vida y en el espacio de una obra”.

 

El Maguey (2016)

Autor: Eric Schierloh

Editorial: Club Hem

Género: Novela/diario de viaje

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *