Reseña #465- El realismo profundo de Bruno Schulz


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Por Marcos Urdapilleta

Quizás como prueba de que con Bruno Schulz todo es más o menos huidizo, Sanatorio La Clepsidra empieza con dos fragmentos que en realidad pertenecen a otro libro (o proyecto de libro, porque quedó truncado por la guerra): El Mesías. El primero de estos dos fragmentos es, justamente, El Libro, y abre el volumen de relatos. De alguna manera, esta primera narración condensa buena parte de lo que vamos a leer más adelante. El Libro (así, con mayúsculas) aparece como una figura misteriosa: su pasado y su naturaleza son inciertas, y esta singularidad, entre otras, hace que funcione como clave de lectura. Viene a decir más o menos esto: cualquier metáfora encierra mucho más sentido del que creemos, y su fuerza puede abrir una brecha en la forma heredada a partir de la que entendemos el mundo, muestra su verdadera –y extraña y a veces perturbadora– naturaleza.  Sanatorio  La Clepsidra es el Libro. Y es un libro programático: la prosa de Schulz se abre todo el tiempo como una hermenéutica de la prosa de Schulz.

En “La primavera”, uno de los relatos, hay una imagen que me gusta mucho. El narrador describe el empapelado de una habitación. Pero lo interesante está en la carga que se le pone al asunto: con sus mil giros y variantes, el papel arrastra miedos, escalofríos y pasados turbulentos, aparece como el dibujo expansivo de una historia que podría no tener ni principio ni final. Creo que más o menos así funciona el conjunto de cuentos. Hay historias que de un momento a otro disparan para otro lado, hay tiempos y lugares que se confunden y casi se amalgaman entre sí, hay personajes marginales, hay un estilo barroco y recargado de imágenes. Están  también la naturaleza y la naturaleza humana, que parecen salidas del mismo rito pagano. Están las transformaciones y las mascaradas.

En algún punto, lo que hace Schulz es homologar realidad y artificio. Se trata de una invitación: rascar la capa de lenguaje con que cubrimos y entendemos las cosas y ver qué hay más abajo. “¿Pueden sentir cómo bajo estas palabras todo oscurece, cómo pensamos en los topos, cómo sentimos un halo de profundidad, sótano, tumba?”, nos pregunta. Cuando Schulz escribe sobre la inmadurez o la infancia, cuando escribe sobre un jubilado o sobre un pariente loco o sobre el otoño o la primavera, nos plantea un problema doble: qué entendemos por todo eso, y qué se esconde debajo de eso que entendemos. La literatura y la realidad son dos instancias de falsificación, y el mecanismo para desenmascararlas es, justamente, la representación. Por eso son tan importantes el Libro y sus metáforas: la producción de un sentido que siempre es desviado. Nunca se llega al meollo de las cosas, dice Schulz. Lo único que queda por hacer es, como con una cebolla, ir sacando capas y capas y ver qué hay más abajo.

Sanatorio La Clepsidra (2017)

Autor: Bruno Schulz

Editorial: Dobra Robota Colección (Des)formas polacas

Género: relatos

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