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Reseña #808- El lenguaje como clave

Saúl Sosnowski. Borges y la Cábala. La búsqueda del verbo. 2019

 

Por Adrián Ferrero

Quien aborda la obra literaria de un escritor desde el punto de vista teológico puede adentrarse en una amplia variedad de formas de concebir la palabra. Hay casos en los que ella puede ser pensada como vehículo de insospechadas especulaciones o revelaciones sagradas, esto es, concepciones según las cuales el Verbo (en tanto Creador del universo) mediante determinadas operaciones complejas también puede ser revelador de sus  principios. Otras, en cambio, pueden descreer de ese valor místico y asistir a ella como un corpus valioso para la inspiración de una poética desde distintas perspectivas. En este último caso, resulta imprescindible, no obstante, un conocimiento cabal de sus principios para que la ficción sostenga su coherencia respetuosa de ese sistema al que aspira a ser fiel y respetar las postulaciones de dicha teología. Tal es el caso del presente libro de Saúl Sosnowski. El autor percibe en Borges ciertas aproximaciones a la Cábala (incluso afinidades, datos e informaciones concretas en sus textos) pero no la convicción de profesarla con religiosidad.

El enfoque de Sosnowski es claro: en su modo singular estará atento a la  Cábala, palabra que en hebreo significa “recepción”, abarca “tradición”, y denota una “aproximación mística del judaísmo”. De modo que se trata de una doctrina que Borges, como es sabido, ha trabajado de modo frecuente en sus ficciones tanto en un sentido amplio (y aún con textos apócrifos) como en otro más restringido. Desde el Verbo y su abecedario (recordemos en primer lugar el título de uno de sus libros mayores) hasta la índole de ciertos personajes, objetos culturales y argumentos, temas, tramas y alusiones.  Borges no ha descuidado, de modo inclusivo, ninguno de estos aspectos en el seno de su poética y, es más, los ha potenciado estéticamente hasta límites creativos notables.

Pero el enfoque de Sosnowski no sólo es erudito y documentado. También es inteligente y original. Por eso resulta conveniente atender a su exposición detallada de la mencionada tradición y la consistencia del corpus cabalístico, a sus fundamentos y a sus zonas menos nítidas y más ocultas para una mente no versada en el asunto que el autor desovilla. Al menos en la medida en que lo permite un libro de relativamente escasa extensión como este, que no es un tratado sino un abordaje de verdadera intensidad semántica.

El énfasis puesto en el lenguaje como llave de acceso al sentido último del universo para llegar a la Verdad según la Cábala es precisamente el que invita a  encontrar en ella correspondencias con otras concepciones o campos que también hacen de la palabra (y de la lectura) el pilar de su esencia. La literatura, como es natural,  es ese ámbito por excelencia para tal afinidad. Y la literatura de Borges lo es por excelencia más aún dado que ha sembrado de pistas ese camino para allanar posibles acercamientos.    

Si bien Borges descree de un Dios, sí en cambio ha jugado de forma a mi juicio provocadora. Estimo que en ocasiones de modo indudable con la hipótesis de que exista, lo que constituye una forma de otorgarle entidad, esto es, de concebir lo inconcebible, aunque sea con mero afán o expresión lúdicos. Vinculado con ello señala el autor de este estudio: “Para el cabalista el mundo tiene sentido y reconoce en la Sagrada Escritura la fuente de ese sentido y del misterio de la Creación; por ello los iniciados pueden concebir la posibilidad de desentrañar su secreto. Para Borges, estos son meros juegos para justificar alguna presencia sobre la Tierra, ayudar cuando más a ‘sobre-vivir’ en un plano que carece de sentido apriorístico, en un estrato existencial que quizás admita sentidos humanos impulsados por el deseo de anular la soledad. De ahí surge el reiterado énfasis en el método de posesión más eficaz que, desde este punto de vista, posee el hombre: el lenguaje” (p. 25). Y agrega que puesto que el universo fue creado a partir del lenguaje, para todas estas metas sólo él ofrece las claves para desentrañar sus secretos. Así, se manifiesta como el vehículo de privilegio que entreteje la poética borgeana con el corpus exegético y hermenéutico cabalístico y, por otro lado, mística y existencia humanas. También es el punto de cruce más potente y más verosímil entre ambos. Diera la impresión de que Sosnowski apreciara en Borges algo que para él resulta precioso. Y ese gesto resulta conmovedor porque en un crítico es revela pienso que en primer lugar poder de convicción y, lo que lo vuelve a mis ojos aunque parezca más paradójico, emotivo. En efecto, Sosnowski me parece que experimenta que alguien que le inspira una profunda admiración ha aprobado algo que para él es objeto de alta valoración.

El Prólogo de Beatriz Sarlo, que con felicidad da la bienvenida a esta nueva edición del libro, subraya la autoridad y la elegancia de Sosnowski para desarrollar sus hipótesis y contenidos así como la convicción del autor de que el interés de Borges por la Cábala no es teológico, sino un modelo interpretativo y un modelo de hipótesis ficcional.               

Sosnowski se muestra un experto que, en toda su maestría, no exhibe con alardes sus saberes sino que, de modo sagaz, se sirve de ellos para complejos análisis puntuales de la obra borgeana rastreando aquí y allá pistas que lo conduzcan hacia la confirmación de sus hipótesis (las cuales entrevió y se propuso comprobar, doy por descontado, mucho antes de escribirlo). También para fundamentar consideraciones generales y especulaciones acerca del tema en cuestión, que resultan esclarecedoras por insustituibles para no extraviarse en materia tan compleja. La entrevista inédita a Borges incluida al final del libro, que se centra casi de modo exclusivo en la Cábala, es la clave primera (y la más firme) del interés temprano y  persistente de Sosnowski por el contenido de la investigación que este libro desarrolla. En efecto, ya por entonces Sosnowski vislumbra por primera vez en esa conversación en un intercambio de primera mano, lo que vendrá porque además de compromete de modo vehemente con ese proyecto crítico. Del mismo modo, la entrevista permite reconstruir la cadena que del momento incipiente de una iluminación deviene libro consumado si se analiza en detalle su contenido y las declaraciones de Borges junto con la índole de las preguntas de Sosnowski. La bibliografía final remite tanto a trabajos recientes como a otros que les precedieron y a fuentes que informan acerca del corpus propiamente cabalístico como de estudios que lo conjugan con distintas literaturas e incluso otras disciplinas. Hay clásicos y hay investigaciones comparatísticas.

El énfasis en el lenguaje y, muy especialmente, de la palabra como génesis (de universos, de significados, de interpretaciones, lo que sería más evidente) constituye el punto culminante en que el libro se detiene y examina en detalle. Porque “el problema del narrador no consiste en penetrar la clave para llegar a lo divino, sino en hallar el verbo que conjugue lo inhumano en términos accesibles para el hombre (p. 66). Este señalamiento traza uno de los vasos comunicantes capitales de ambos dominios que el libro pone en diálogo. Esto es: la palabra como posible conversión de lo ininteligible en lo asequible para la condición humana. Encontrar palabras claras para que lo que parecía inalcanzable por fin sea comprendido en todo su alcance y esclarecido. Nuevamente es el lenguaje una de las claves en este libro.

Lamentablemente, debido a mis limitaciones, no estoy en condiciones de explorar más en detalle el objeto de este estudio, muy en especial el corpus cabalístico y sus libros, pero sí puedo dar fe (precisamente) de que el trabajo se realiza con la destreza, el rigor y la preparación habituales en el autor. A lo que viene a sumarse, como es natural, la frecuentación asidua y la consulta profusa de fuentes de las que está avisado como pocos.

La presente investigación no propone reducir a Borges a fervoroso adepto a una doctrina, sino hacer hincapié, en cambio, en las búsquedas de la auténtica, y no saciada, curiosidad del autor argentino, como solía afirmar en sus palabras. A este inagotable sendero no permaneció ajena la Cábala y hasta fue inspiradora de algunos de sus textos más célebres. Sosnowski comprueba así su permeabilidad al hacerse eco de tradiciones, sistemas y creencias con las que, aunque Borges no comulgara, sí constituyeron estímulos para el pensamiento y, sobre todo, para la creación de su obra.

Saúl Sosnowski, con este nuevo abordaje de la obra borgeana, viene a instalar la posibilidad de la circulación de nuevas y originales lecturas sobre Borges cuando todo parecía agotado. Ésta, a mi juicio, resulta indispensable.

 

Borges y la Cábala: La búsqueda del Verbo (2017)

Autor: Saúl Sosnowski

Editorial: Modesto Rimba.

Género: ensayo
Complemento circunstancial musical:

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