Skip to content

Reseña #321- Los cuentos, cuentos son, pero aquí se hacen realidad

fullsizerender-4-1

Por Coni Valente

Jorge Tasin es teólogo y realiza trabajo social en barrios carenciados. Su principal preocupación la recuperación de la adicción a las drogas. No es casual que mencione esto antes de comenzar a hablar de su libro, ya que lo primero que destacaré es su enorme sensibilidad.

El auto rojo es su primera publicación de cuentos. Versan sobre durísimas realidades pero su cariz esperanzador arrebata en los lectores las sonrisas propias de saber que las batallas cotidianas aún no están del todo perdidas. Quisiera aclarar un punto antes de continuar: esperanzador aquí no es más que el resultado de una sumatoria de momentos felices y con esto quiero decir que en este pequeño compendio Jorge reúne esos instantes que ha entregado, esos pequeños eslabones que ha dado en pos de la construcción de puentes de sonrisas que ha conseguido arrancar a través de miles de abrazos.

Dieciocho cuentos en 223 páginas pero con una temática común de principio a fin: él mismo, Jorge.

Los cuentos aquí se hacen realidad. Decididamente, Tasin ancla sus historias en vivencias personales y desparrama con estas historias esas ideas que rondan en su cabeza a raíz de esas circunstancias que elige contar. O sea, estos dieciocho relatos son reconstrucciones de otras realidades que existieron o que de algún modo lo tocan. Jorge, entonces, da la sensación que opta deliberadamente por poner en la cabeza, el corazón y el cuerpo de sus personajes lo que son sencillamente sus posturas al respecto de los tópicos que aborda.

Digamos que si bien El auto rojo es ficción, esa inspiración al escribir que Tasin transmite en estas historias, claramente, le vienen de esas escenas que recoge en el campo de batalla y a diferencia de otros autores que se paran en la vereda de la critica, aquí el autor habla desde un sitio autorizado para hacerlo: él esta ahí, junto a los personajes sobre los que escribe.

Es un libro nostálgico, es un viaje al barrio, a los amigos, a toda aquella época en la que aún no estaba todo perdido, pero al mismo tiempo es palpar de cerca la consecuencia de las malas elecciones y es también encontrar el cómo afrontar nuestras decisiones.

No les voy a dar detalles ni les voy a anticipar nada de lo que Tasin expone en estas historias, pero sí les voy a hacer saber que abrazar El auto rojo es un camino de ida, que para hacerlo es indefectiblemente necesario estar en contacto con las capas menos visibles de la corteza terrestre, que es preciso afinar la mirada al observar a nuestro alrededor y entender que “el hacer” es incluso más inmenso que “el creer”.

Jorge Tasin no es un escritor, es un tipo que escribe y eso hace una enorme diferencia en los que leemos. Un escritor tiene mañas, recursos estilísticos que pone en función de lo que escribe, reveses que delinea en sus letras y hasta complejidades que los une en el oficio. En cambio, aquí, Jorge es tan desdoblado y llano que con mucho menos llega al alma. No hace falta rascar profundo, no es necesario romperse la cabeza para descifrar. Lo que dice es lo que es, así de sencillo y eso es lo que nos reconforta tanto en estos cuentos. Jorge está ahí, de principio a fin, y no solo detrás de las palabras sino dentro de ellas y les juro que eso se nota.

El auto Rojo (2015)

Autor: Jorge Tasin

Editorial: Ediciones con Doble Z

Género. cuentos

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *