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Reseña #375- Una aproximación a los márgenes del arte y las pequeñas revoluciones cotidianas

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Por Ángel Martín Hernández

En un mundo donde existía la literatura, Marcel Proust escribió que “el verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos”. A partir de esta idea, y en relación con el motivo que aquí nos convoca, la edición de un libro no necesariamente tiene que ver con algo nuevo o reciente, más bien, por el contrario, es la manifestación de un cúmulo de cosas viejas que de algún modo intentan dar cuenta de un presente alternativo a la vez que, como menciona Josefina Ludmer, lo “fabrica”. Una operación que ésta ensayista encuentra como nexo común en las producciones textuales independientes a las cuales define como “literaturas postautónomas”. De este modo entiendo que Sepian Tnosin, en De místico anarquista a peronista católico, no viene a revelarnos nada que ya no sepamos del mundo y del ser humano ni tampoco a intentar formar parte de algún canon sino, en todo caso, expresar una pedagogía que intenta descentrar la hegemonía de las propias percepciones para entender el mundo que nos rodea. Algo que lo pone en relación inmediata con la poética rebelde de Arthur Rimbaud y su noción del poema como resultado de un “desarreglo de los sentidos”.

Podríamos considerar, por lo tanto, a De místico anarquista… menos como novedad que como una energía concentrada en la escritura encauzada por un artista local, Sepian Tnosin, resultado no sólo de lecturas literarias sino de su propia lectura sobre el mundo, las relaciones humanas, su discurrir diario, la vida en las pequeñas urbes de provincia. Esta obra, esta concreción de algunos espacios mentales, no viene a contarnos nada nuevo. Y eso es algo de esperar, porque, ¿qué puede enseñarnos un libro a nosotros, habitantes del siglo XXI, usuarios de la máquina? ¿Cuánto tiempo dedicamos a la lectura y el estudio de algún texto, cualquier texto, y qué reflexiones obtenemos beneficiosas para nuestra vida cotidiana? En lo personal, entiendo que la televisión, la computadora y los dispositivos celulares son instrumentos que distribuyen modelos pedagógicos del mismo modo que los libros y que ya hace tiempo la sociedad los ha reemplazado pese a que muchos se empeñen en negarlo.  Al respecto podemos pensar la referencia casi obligatoria a las nuevas tecnologías que toda historia ambientada en nuestra época debe tener. ¿Y es esto una casualidad? Claro que no, como tan bien expresa la teoría bajtiniana, la escritura refleja y juzga a la sociedad en la que se presenta. ¿Y es casual pensar esta referencia al interior de la novela que presentamos esta noche? Desde luego que no y ahora pasaremos a explicarlo.

En una primera lectura, De místico anarquista a peronista católico es una rocambolesca varieté de almas donde las ideas de arte y revolución se cruzan como en el espíritu de la vanguardia europea del siglo XX: anarquismo, socialismo, dadaísmo, surrealismo, futurismo, etc. La historia gira en torno a un grupo de amigos donde Soren resalta por sus ideas espirituales-poéticas donde la filosofía oriental se entremezcla con una pequeña vanguardia artística (los propios amigos de Soren). Desde lo intertextual, es decir, el texto que hace referencia a otro texto, hay muchas aproximaciones de Soren hacia la filosofía Zen, los poetas marginales o malditos así como prácticas culturales juveniles que por momentos entablan relaciones con la típica novela iniciática, es decir, aquella centrada en un único personaje que atraviesa un camino donde se cruza con personajes menores coronado por una enseñanza moral o espiritual (piénsese en El principito de Saint-Exupery o Demian de Herman Hesse) . Aquí ese pragmatismo, esa idea de la obra como transmisor de valores, como elemento de pedagogía conductista, se deja de lado para realzar aspectos lúdicos al interior del género “novela”. De ahí que De místico anarquista… incurra en el uso de primera, segunda o tercera persona, como procedimiento para registrar la multiplicidad de enfoques con respecto a un hecho o, incluso, como hace al final, para incluir al lector en la conclusión de la obra.

Al respecto de su estructura y sus capacidades lúdicas, el texto se propone deliberadamente de un modo fragmentado, proponiendo una serie de líneas argumentales donde se conjugan escenas cotidianas con referencias literarias así como un lenguaje poético fluido y cambiante. La pluralidad discursiva empleada, la marcada prosa poética y el empleo coloquial de la lengua, la alusión en forma de parodia al mundo cotidiano, todo ello vuelven a De místico anarquista… una obra compleja. Ya de por sí su título, el cual nos es revelado al filo de su conclusión.

Por otro lado, múltiples discursos conviven en sus páginas, tramas textuales que evocan la obra teatral, la poesía, el discurrir filosófico, hasta llegar al lenguaje coloquial más rústico y cotidiano de un conversación entre amigos virtuales o el choque cultural al que nos predispone la calle como un espacio social heterogéneo. Es por ello que los personajes marginales dentro de la historia merecerían un análisis aparte (preferentemente de corte deleuziano): ellos perfilan distinto estereotipos al interior de una sociedad, para revelarnos que, de algún modo, hay marginalidad en cada uno de nosotros. En el caso de Soren y un grupo de amigos esta marginalidad en relación con lo artístico contiene matices místicos que, a los lectores, nos puede hacer pensar en Charles Bukowsky compartiendo un trago con Carlos Castaneda. Pues bien, en resumen, esta sería una de las aproximaciones posibles hacia la lectura de la novela, pensarla como un ejercicio poético donde el juego con el lenguaje resulta ameno e ingenioso, pero que a la vez contiene una historia plausible de ser leída en clave socio-antropológica: el registro de las costumbres cotidianas de nuestra sociedad postmoderna, de consumo. Por ejemplo cierta tendencia que tiene un sector de la población a compartir insectos como tradición. Hablando metafóricamente, desde luego. Un modo de percibir y hablar sobre el mundo que se contagia tras la lectura de estas recomendables páginas.

 

De místico a anarquista a peronista católico (2016)

Autor: Sepian Tnosin

Editorial: Michaux

Género: novela

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