Reseña #146- Escribir entre amigas


12544728_10153554561443929_1207085765_o

 

Por María Pía Cibrián y Janice Winkler

A Gladis López Riquert, Claudia Cortalezzi, Alejandra D’Atri, Paula Jansen y Victoria Fargas, la escritura las “arrimó”, según cuentan en el epílogo de Cinco mujeres y otra cosa (La Letra EME, 2014), un libro que reúne tres cuentos de cada una y uno —Otra cosa escrito entre todas.

Estas cinco mujeres comparten un espacio que las une y las nutre, en su amistad y en las letras: el taller de escritura que coordina Marcelo di Marco; y, entre historias y correcciones, fueron tejiendo las ganas que dieron forma a este libro. Cinco voces distintas, cada una con su impronta, relatan historias protagonizadas principalmente por otras mujeres. Mujeres vivas, mujeres muertas, mujeres vengativas, mujeres sumisas…

Acá también nos arrimamos, Pía y Jan, a través de la lectura y de: aceitunas negras rellenas con jamón crudo, alioli, pan casero celíaco-friendly y un vinito; y, ante las variadas voces, elegimos un cuento de cada autora como muestra de los diferentes matices con los que cada una de ellas encara su obra.

La mirada sin nombre, de Gladis López Riquert abre el libro con un recorrido de sostenida tensión y personajes misteriosos con un aire a aquellos tan inquietantes en los cuentos de Capote. “Por una escalera alfombrada nos llevaron directamente a los cuartos de huéspedes, en el primer piso. Según creo, el que ocupó él había sido su cuarto en la niñez, y me di cuenta de que continuaba siéndolo. El hombre que nos acompañó en esta segunda instancia era un albino de entre cuarenta y cincuenta años —en realidad tenía sesenta y cinco, según el mismo hombre me aclaró al día siguiente—.”

La forma de su belleza, de Claudia Cortalezzi, es un relato crudo que nos barre la noción del tiempo, tal como a su protagonista, encerrada en una cárcel.

Antes, en otra época, sus padres la visitaban cada domingo. Interminables tardes silenciosas. Había llegado un momento en que ya no los soportaba, por eso les había rogado que la dieran por muerta y jamás volviesen. Y, desde entonces —quién sabe si el alivio fue mutuo—, nunca habían regresado. ¿Cuánto hacía?”

En Un trato, Alejandra D’Atri se anima a narrar una distopía voraz y dolorosa que nos deja con ganas de seguir leyendo.

Al principio, no le había importado la idea de morirse. Le daba igual si la mataban las bacterias o los paramilitares que, pretendiendo imponer un orden ficticio, se habían apoderado del gobierno. Pero, cuando supo que se había quedado embarazada de vaya una a saber quién, se alejó de sus hermanas y de su madre —qué pensarían ellas— y se empecinó en sobrevivir. Juan había llegado a sus vidas dos años más tarde.”

And the winner is…, de Paula Jansen, coquetea con lo sobrenatural e invita a compartir los pensamientos de una madre orgullosa.

La nota ocupaba la plana principal de Clarín. Si, nada menos que de Clarín. Su Carlitos era realmente importante, no solo aparecía en esos pobretones diarios de pueblo.

Nilda contemplaba con admiración la foto en el diario. ¡Qué buen mozo se veía su Carlitos! Hasta los kilos de más y las canas le sentaban bien.”

En Abuelo, Victoria Fargas juega con el recuerdo agridulce de la infancia en el campo, escenario de la relación entre un abuelo y su nieta, unidos por una bicicleta, mates y anécdotas.

Me parece verme ahí, cuando andábamos los caminos de tierra, sintiendo el olor fresco del campo vibrando de rocío. Yo asomaba la cabeza por la ventanilla y cerraba los ojos al placer del viento en la cara y la sensación de la libertad. Aquellas mañana controlábamos el ganado, reparábamos alambrados, atendíamos alguna yegua a punto de parir. Yo adoraba a ese hombre tosco y gritón y generoso y noble.”

Sin embargo, ninguna de las autoras responde a un único patrón narrativo ni se encasilla en alguna temática en particular. Todas se mueven con soltura entre diversas emociones, que van desde la más pura inocencia hasta el morbo absoluto; y por eso, entre todas pueden armar un último y tajante cuento que las unifica en una sola voz.

Por acá ya salió la luna y, entre cuento y cuento, nos terminamos la picada.

.

Cinco mujeres y otra cosa (2014)

Autoras: Gladis López Riquert, Claudia Cortalezzi, Alejandra D’Atri, Paula Jansen y Victoria Fargas

Editorial: La Letra EME

Género: cuento

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *