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Reseña #884- La forma de la vida

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Por Guillermo Tangelson

Paula Vázquez narra en Las estrellas la relación con su madre, estableciendo como punto de partida el momento en el que se le diagnóstica un cáncer que servirá como bisagra en una relación madre e hija hasta entonces lejana. La culpa, la muerte y la reparación son algunos de los vectores sobre los que gira este minucioso relato.

Las estrellas es mucho más que un relato íntimo, es más que la posibilidad de presenciar o de compartir los paraceres y vivencias del alter ego de la autora. Leer Las estrellas es como entrar en el túnel de ¿Quieres ser John Malkovich? Es transitar el mundo a través de la pluma de la autora, es recorrer su libre fluir de la consciencia y divagar con ella, jugar con sus palabras, transitar géneros que se entrelazan mientras la vida y la muerte van avanzando. De pronto estás en los pasillos del pabellón de Oncología y en un segundo estás leyendo un poema, reflexionando sobre la etimología de una palabra, o preguntándote, junto a la autora, sobre la pertinencia de estar bocetando un libro sobre la agonía de una madre.

La autora hace arqueología con su propia existencia. Rescata los fragmentos de su vida y los presenta, los sopesa, los exhibe bajo una nueva luz. Así, su hermana, su hermano, su padre; sus amigos y sus amores son observados a través de un prisma con un aura de lejanía.

La cadencia de Las estrellas es, si cabe y no casualmente, amniótica. Es un relato que avanza a pulsadas contra la  inminente muerte de la madre. Es vida contra el abismo, pero a la vez lo trasciende. No es Paula Vázquez, ni su madre y su muerte lo que leemos. Son todas las vidas, todas las madres, todas las muertes, es el inabarcable y a veces opresivo cielo que todos tenemos dentro.

En términos de temporalidad, existe un juego, un oleaje en Las estrellas, que genera un vaivén entre el tiempo que narra la muerte de la madre, lento, inexorable; y otro tiempo, más reflexivo en el que decontuye esa relación, en el que trata de poner en perspectiva quién es ella. Un tercer tiempo es el del duelo, el de la falta de la madre, pero a la vez el de la vida que persiste como el pueblo de Gibellina reconstruido muchos años después de haber desaparecido por un terremoto. 

Sanar, aceptar, seguir; bromear sobre la ausencia, pero sobre todo ponerlo todo en palabras es el destino de esta sincera y profunda introspección, de este viaje a través del dolor, que se abre paso como la más nítida forma de la vida.

Las estrellas (2019)

Autora: Paula Vázquez

Editorial: Mansalva

Género: narrativa

 

Complemento circunstancial musical:

 

Un comentario

  1. Guillermo Tangelson Guillermo Tangelson

    Y agrego algo que me quedó en el tintero: hay un capitulo que me inquietó, «los anillos de mamá», en el que de manera telegráfica Paula cuenta quien era su madre, todo lo que hacía. Hasta esa página, casi a dos tercios del libro, de pronto nos cambia la percepción no solo sobre su madre, sino de todo lo que Paula sabía de ella, de una persona llena de inquietudes, de historias. Y pese a todo eso, el desencuentro. Como lector me dije, puta qué lástima semejante desencuentro con una persona tan interesante. Pero bueno, es a fin de cuentas la vida.
    Un hermoso y terrible capítulo, un apabullante telegrama que contiene toda una existencia en dos páginas.
    ¡Para seguir tentando a leer «Las estrellas»!

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