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Reseña #412- Exilio continuo

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Por Enrique José Gómez

El libro es el relato de un desarraigo permanente que lleva a Conrado Vallejos del Río Colastiné, donde salva a un amigo adolescente de ahogarse, a la Patagonia. De allí, a un exilio en México, regresando a la cordillera neuquina para pintar un mural, cargado de personalidad y paisaje, en una escuela campesina. 

La historia empieza en un departamento alquilado en el declive final de una Barda. Colina de tierra y greda amasada por la lluvia.

Conrado regala un cuadro de Ceferino Namuncurá, por considerar “mufa” al santo, a Doña María,una viejita mapuche de su barrio. Al poco tiempo, su mujer le pide la pintura para terminar sus reclamos de divorcio.  Conociéndola, se da cuenta que el cuadro puede ser valioso. Efectivamente, el autor original, es un artista cotizado en el mundo. Mediante un ardid, lo recupera, cambiándolo por una escultura barata del santo en madera. Se cuestiona el engaño.  El balance moral que lo persigue es uno de los pasajes que muestran los sentimientos y la personalidad de Conrado Vallejos.

El atractivo de la novela está en la contraposición de las culturas y las costumbres con las cuales debe convivir en su exilio. Tolera sus nostalgias donde el cuadro de Ceferino siempre está presente. Termina entregándolo a su mujer para finalizar con esa relación, y quedarse con una pequeña propiedad que lo sacará de su vida nómade, a la cual se adapta pero no prefiere.

Conoce de amor y lo puede transitar sin complejos.

Resuelve cada caso de violencia o afecto, sin sobresaltos. Sus resoluciones parecen tranquilizar al lector.  Las partes buenas de Conrado siempre triunfarán sobre las otras.

Se enamora apasionadamente en México, tiene relaciones con una parapléjica y termina, al volverse, al lado de Damasia, una maestra rural de la Patagonia, que le solicita pintar un mural en una escuelita cordillerana. Siente, al aceptar, la redención de ese engaño primero.

Allí, el relato dimensiona la capacidad creativa y los afectos que despierta el personaje. El mural va tomando forma  cargado de cosmogonía mapuche. La vinculación con Damasia y la amistad con una niña que lo quiere como padre, parecen rescatar la vida de Conrado Vallejos.
Una historia sensible, escrita con ritmo y sorprendiendo al lector en cada secuencia. Tiene los sobresaltos afectivos que una novela necesita para atrapar al lector con una prosa cargada de humanidad.

El autor, Mariano Villegas, no solo entrega su arte en el relato, también ilustra la tapa del libro fundiéndose en el artista plástico del personaje.

Bajo la barda (2015)

Autor: Mariano Villegas

Editorial: Ediciones con Doble Z

Género: novela

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