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Reseña #216- El buzo de Dios

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Por Valentina Vidal

Roberto Bolaño decía que la poesía entra en el sueño como un buzo muerto en el ojo de Dios. Me tomo el atrevimiento de agregar que también es aquella ballena blanca que viaja a través de los océanos de nuestro inconsciente, rescatando toda nuestra receptividad y poniéndola a salvo.

El mundo de Janice Winkler,  Burbuja Negra (Editorial Modesto Rimba 2016), no solo bucea y rescata, sino que además vuela, se entromete en los pequeños espacios cotidianos y los consume por completo para devolverle su propio aire. Un aire nuevo y enrarecido pero mucho más bello que antes. Llama la atención como desdobla imágenes en búsqueda de una lateralidad permanente como en “Fascinante: de los árboles pelados brotan edificios y vecinos que no conocía.”

Hay también cierta pureza del instante que Winkler se atreve a interpelar sin temores como en “El saco gestacional: es una burbuja dentro de mí / y el bebé en la pantalla / resalta blanco / Es más chiquito que el gesto/ que se hace en cualquier bar /cuando se pide un cortado” y es acaso inevitable verse con el dedo índice y pulgar llamando al mozo y comparar ese pocillo de café con aquel que hoy estrenó su propia hoja en blanco. Y este es un salto literario que me da un inmenso placer: pasar de la percepción, a la acción.

Winkler escribe como los felinos; ellos tienen un campo de visión de doscientos grados, mientras que nosotros contamos con ciento ochenta. Y esa es una de sus mayores virtudes, porque sin saberlo, deja agradecido al lector por haberle prestado sus ojos por un rato, dejándole la posibilidad de ver cada pequeño mundo de una manera mucha más amplia y sensorial.

Tal vez hacerse preguntas es lo que nos evita ser displicentes con nuestros propios pasos. La autora no las evita y las conjuga mientras narra su poesía con destreza y honestidad. En “Paraná”, nos dice: “La Rocío, la Mariana, la Janice / Delante de los nombres va el artículo definido / Me vuelvo un sustantivo/ femenino y abstracto / Tengo dieciocho años / Me llamo: La confusión.”  Ese juego despojado es lo que más me atrapa en la poesía de Janice, como así también la bienvenida dosis de mordacidad que podemos encontrar en “El ego del amor: es difícil convivir con los fantasmas / que vomita el pasado de los demás / mi vida trae muchos recuerdos / de sus vidas / su amor hacia mí / y su amor propio / puede volverse demasiado denso / una niebla calurosa y calórica / el ego del amor.”

Janice Winkler nos acerca una mirada luminosa y con mucho para dar. Sin dudas este poemario es una magnolia, donde la belleza y la frescura se encuentran en lo imperceptible de cada filamento que conforma un entramado único, sin adornos y sin caprichos  literarios. Mención de honor para la bonita edición de Modesto Rimba.

 

Título: Burbuja negra

Autora: Janice Winkler

Editorial: Modesto Rimba

Género: poesía

 

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